miércoles, 9 de febrero de 2011

COMO SABER SI ALGUIEN ES INTELIGENTE (O NO)

Siempre me ha sido muy sugestivo el tema de la inteligencia, y también como medirla, pues de la inteligencia se supone devienen los resultados.

Hasta hace poco tiempo, el coeficiente de inteligencia (CI) que medía el ámbito sobre todo del hemisferio izquierdo (pensamiento lógico y analítico, lenguaje, cálculo: el ámbito “racional”) ha sido el baremo fundamental de medición de la inteligencia de alguien. Hace menos de 30 años, empezaron a introducirse otros baremos de medición de la inteligencia, puesto que se daba una paradoja: muchas personas con un CI alto, eran unos auténticos desgraciados en su vida, u obtenían pobres resultados. La inteligencia emocional, la inteligencia social, y otras muchas inteligencias, empezaron a aflorar (véase Gardner, por ejemplo), que explicaban de otra manera este tema.
Posiblemente, la inteligencia sea una combinación y mezcla de todas esas “subinteligencias”, pero como casi siempre, una excesiva categorización nos lleva a perder la perspectiva, a entrar demasiado en detalle, y no ver el conjunto. Así que me planteé una pregunta sencilla, esperando una respuesta sencilla:

¿Cómo puedo saber cuan inteligente es una persona? Y la respuesta, no sé de donde, me surgió como un automatismo: viendo si la vida que vive es la que quería vivir.

Asi que para mi, desde hace tiempo, una persona inteligente es la que ha orientado sus acciones y decisiones a vivir la vida que desea. Pero atención: la vida que desea es distinto a “esto es lo que hay”, al conformismo, o a la resignación. Se trata de crear una vida alineada con lo que uno es, y donde estén presentes los valores (cosas importantes) de cada uno. Eso, para mi, es calidad de vida. Y la calidad de vida deviene de cuan inteligentemente nos lo montemos.

Dicen los sabios, que la vida a cada uno nos da cartas diferentes, que pueden ser percibidas en muchos casos como injustas. Pero una vez dada la mano, a nosotros nos toca jugar con lo que hay, para generar los mejores resultados.

Son vox populi multitud de personas que a priori lo tenían todo en contra, y han actuado con extremada inteligencia, generando estupendos resultados para su vida (resultados interiores incluidos). Y otros, han dilapidado su potencial y sus cartas (fueran buenas o no tan buenas), por:

- Desconocimiento

- Miedo (al éxito, al error, al que dirán, a salirse de la foto, a ver cosas de uno que uno no quiere ver, al esfuerzo, al autocuestionamiento, al cambio…)

- Servidumbre a lo establecido

- Prepotencia

- Ego y orgullo

- Comodidad y conformismo

- Y otros en los que ahora no caigo y que los habrá
^
Pero...¿Cómo se puede ser más inteligente = vivir la vida que deseas de verdad?

A priori se me ocurren varias cosas, que podrían funcionar (no tienen que darse ni mucho menos a la vez, ni son iguales de importantes unas que otras: pero todas suman):

- Dar sentido a la vida, determinar mi para qué, mi misión (nadie dijo que esto fuera fácil, hay que explorar y probar)

- Detectar que es importante para uno (pero que muy importante, y que no debería negociarse nunca) (suelen ser valores clave)

- Aprender a vivir en la incertidumbre, viéndola como una oportunidad

- Trabajarse interiormente

- Rodearse de los mejores y modelarles

- Ser uno mismo (y estar dispuesto a cambiar cuando sea necesario)

- Reinventarse con frecuencia

- Tener sentido de gratitud (darse cuenta del o que uno tiene y apreciarlo)

- Competir con uno mismo y trabajar para sacar la mejor versión que todos llevamos dentro

- Contribuir a otros /al mundo

- Ser buena persona

- Tomar decisiones, e ir cambiándolas hasta obtener el resultado deseado

- Estar dispuesto a pagar los precios necesarios, si el premio lo merece

- Querer vivir una vida donde estén presentes la ilusión y la pasión, y dar los pasos necesarios en esa dirección, aunque cuesten (aunque haya riesgos)

- Confiar en la intución /brújula interior

- Prepararse, formarse, y aprender continuamente (que no es posible, sin la humildad del aprendiz)

- Disfrutar de los pequeños momentos, de las pequeñas cosas

- Disfrutar del camino y de los resultados (de ambas cosas)

- Definir qué quiero, y tener fe, además de crear un plan de acción, y ponerlo en práctica

- Tener el escáner listo para detectar cuando uno está donde deber estar (creo firmemente que la vida viene a tomar café, y hace las cosas fáciles, a aquellos que están donde deberían) (y eso puede ser un trabajo largo, pero compensa)

- Dedicarse a aquello donde uno tiene talento, donde disfruta

Seguro que también hay mas cosas, y posiblemente se te ocurrirán

Supongo que a todo esto subyace el hecho de ser proactivo, o lo que es lo mismo: aceptar que somos hijos de las decisiones que hemos tomado; que las hemos tomado nosotros, y no otros (porque pudimos elegir otras opciones, pero por x o por y, elegimos esta); y que estas decisiones te han llevado a donde estás hoy. Así, que la responsabilidad de donde estás hoy, es tuya, y la responsabilidad de cambiar tus decisiones y acciones para ir en otra dirección si hay cosas que no te gustan en tu vida, también es tuya (pero el victimismo, el echar las culpas a otras cosas/personas, es demasiado goloso casi siempre).

En mi vida, he descubierto que he actuado muy poco inteligentemente miles de veces, y mi objetivo, es tomar cada vez mas decisiones con sentido, que generen los resultados que quiero, pagando los precios si es necesario.

Así que si asumiéramos que la inteligencia se percibe en la calidad de vida, en como se lo han montado las personas (insisto: no solo exteriormente, sino interiormente), veríamos que no hay muchas personas inteligentes. Y abundan las que no lo son, por mucho estatus, ingresos, formaciones, circunstancias, que tengan/hayan pasado.

Seguro que si miras alrededor, encuentras algunas. ¿y tú, cuanto inteligente eres?

Y si no estás contento/a con la respuesta, ¿qué vas a hacer a partir de ahora para cambiarla?

martes, 18 de enero de 2011

¿SABES QUÉ ES LA OBSOLESCENCIA PROGRAMADA? DE ENTRADA, UN DRAMA

Qué nombre, ¿eh? Obsolescencia programada… he visto recientemente un documental en la 2, sobre el tema. Impresionante, y sobre todo, muy, muy preocupante. Hasta donde está llegando el sistema en el que vivimos inmersos ( o más bien, hasta donde estamos permitiendo que llegue nuestro sistema).

Por decirlo sencillamente, una gran parte de las cosas que compramos y consumimos, se estropean pronto, y/o duran poco. Pues bien, aunque era algo que podía pasar, pasa, pero además de manera generalizada en muchísimas cosas, productos, maquinas… que utilizamos todos los días.

¡Átención al dato!:
Desde fábrica, están diseñados para que se estropeen pronto. Y parece ser que los antecedentes de hacer algo sistemático  de este tipo y con quórum en el el mundo de la empresa, viene ya de los años 20, con el primer “cártel” de esta "especialidad", que surgió, en este caso con respecto a las bombillas. En aquel entonces, éstas duraban 2500 h.,  pero los empresarios del sector, convinieron en que ganarían mucho más si la gente compraba más bombillas. Y eso pasaba por conseguir que tuvieran menos vida operativa. Así que se impusieron el reto de las 1000 h. y en dos años, las bombillas habían pasado a menos de la mitad de su duración (con importantes multas para los fabricantes que crearan bombillas que duraran más). En esta “conspiración” se hallaban inmersas las más importantes marcas de la época, como Philips, oxram, y otras ya desaparecidas.


Y si eso pasaba en los años 20, ¿te puedes imaginar hoy?
Se construye con calidad mediocre, para que volvamos a comprar, y volvamos a comprar, y volvamos a comprar…. Fomentando el “me compensa mucho más comprarme uno nuevo que arreglar el viejo”. (por supuesto, esto es un hábito exclusivo del primer mundo. En los otros, es impensable). Lo peor , es que esta estrategia acorde con el sistema exhacerbadamente consumista en el que estamos inmersos, y donde la clave de la felicidad según dicen está en tener más cosas (observa en los anuncios, la cantidad impresionante basada en “serás más feliz si tienes esto”), está completamente generalizada. De hecho, hay multiples productos que serían increíblemente duraderos/eficientes/fiables, que están completamente proscritos por la industria.

En el documental ponían dos ejemplos tecnológicos: Apple fue demandada por miles de personas en EEUU porque la batería del ipod duraba menos de una año y no se podía reemplazar: había que comprar uno nuevo. Recabada por parte del juez la información sobre el proceso de construcción del ipod, se descubrió que su obsolescencia estaba programada  a menos de un año. Y otro ejemplo tremendo: las impresoras, esas que tenemos en nuestras oficinas y casas, tienen un contador interno, programado para hacer una determinado numero de copias, a partir del cual, se bloquean y dejan de funcionar (en el documental se ve como un joven se baja un parche informático que una vez instalado, hace que la supuesta impresora “echada a perder”, vuelva a estar como nueva)

Esta manera de funcionar, además, solo sería posible en un mundo de recursos ilimitados, pero, ¿Cómo es el nuestro? Muy, muy limitado; cada vez más. Y un problema enorme derivado de la obsolescencia programada, y posiblemente el más grave, son los residuos. Nuestra obsolescencia programada, está convirtiendo a muchos países menos desarrollados, en auténticos estercoleros, insalubres, tóxicos y muy venosos. De hecho, algunos expertos consideraban que esta estrategia va a acabarse pronto, porque no hay literalmente sitio donde poner tanta basura. (las imágenes de Ghana, en Africa, convertido medio país en un detritus de porquería occidental, con miles y miles de containers esperando a ser descargados, era deprimente)

Nuestro estilo de vida, una vez más, condicionando millones de vídas en otros sitios; exigiendo sacrificios que ni nos imaginamos, para que nosotros podamos seguir inmersos en nuestra carrera sin fin, en nuestra espiral de tener más, creyendo que seremos más felices… Y lo que es peor, permitiendo el engaño, gracias a la comodidad que implica el no pensar, reaccionar y actuar de otra manera…

¿qué podemos hacer? Yo, de entrada, escribir este post, comunicarlo. Que al menos me entre culpa si lo sigo haciendo, y que se acabe la impunidad mental, propia y de otros. Y después:

- Dar a conocer este fenómeno a los que te rodean (este es el primer y fundamental paso)

- Consumir más responsablemente

- Comprar menos y disfrutarlo más

- Arreglar en vez de adquirir

- Boicotear marcas que hayan elevado a la excelencia la obsolescencia programada

- No invertir o Retirar inversiones de las empresas que fomentan esta práctica

- Exigir a los políticos que regulen esto

- Premiar la calidad y duración

- Apoyar a países que están pagando el pato (mediante donaciones a ong, voluntariado, etc, etc)

Seguro que podemos hacer muchas cosas. Ahora tú eliges. Pero se trata de hacer algo, cada uno, lo que pueda. Nuestro mundo, y me refiero al global, no se puede permitir esto; no solo por la carencia de recursos, sino por la falta de respeto a nosotros mismos, y a otros que no tienen nada (bueno, sí  que tienen: nuestra basura)

puedes ver este pequeño video, aunque si tecleas obsolescencia en youtube, podrás ver también el documental completo troceado en 5 partes

video

martes, 11 de enero de 2011

¿Y QUÉ PUEDO HACER YO POR EL 2011?

A esto en PNL (Programación Neuro –Lingüística) lo llamamos “reencuadre”: dar la vuelta a algo, y verlo desde otro punto de vista. Así he felicitado las navidades a mucha gente a la que quiero. Estamos acostumbrados a pedir, y ha llegado el momento de hacer, de crear, de generar circunstancias, de pasar de esperar, a hacer que sucedan las cosas.

El discurso que se oye en la calle es un discurso de queja, de victimismo, de “la culpa la tienen….” Y el victimismo genera un grave problema: deja en manos de otros las soluciones, con lo que nos convertimos en espectadores pasivos de lo que sucede. Estamos demasiado acostumbrados a que nos saquen las castañas del fuego (papá estado, entre otros).  

Y la sensación de estar a merced de las circunstancias y de las decisiones de otros, es francamente horrible. Pero siempre tenemos mucha más capacidad de cambiar cosas de las que creemos. No se trata de cambiar las grandes, sino de modificar temas internos nuestros, puntos de vista, maneras de pensar, creando nuevas opciones, atreviéndonos a otras cosas, asumiendo el timón de nuestras vidas, y saliendo de nuestra área de comodidad.

La época que vivimos es una época de miedo (causa principal no de la crisis en su origen, pero sí de su mantenimiento en el tiempo). Ahora, deberíamos dar un golpe en la mesa, y decir: ¡basta ya! Esto se ha acabado! Voy a entrar en acción, a aprender de lo que suceda, y a sacar lo mejor de mi, para llegar donde quiero llegar. Nuestra responsabilidad empieza por nosotros mismos, por liderar nuestras vidas, por convertirlas todos los días un poco en una obra de arte. Y el resto es el llamado “ser reactivo” vs la “proactividad”= soy responsable de lo que me sucede, sin excusas, porque siempre puedo elegir, solo que hay elecciones que no quiero/no me compensan (para este tema, lectura imprescindible: “el hombre en busca de sentido”, de Victor Frankl).

Así que respondiendo a la pregunta que ha dado origen al post, ¿qué le voy a dar yo al 2011?

- Le voy a dar mucha más paz interior, a base de trabajar mucho más la meditación y el ser, en vez del hacer o tener

- Le voy a dar mucha más eficiencia en mi trabajo, que redundará mucho más en mi contribución al mundo

- Le voy a dar más equilibrio, reconociendo las parcelas de mi vida, y poniéndolas en valor a cada una de ellas, ajustando el tiempo para que cada una tenga su dosis necesaria

- Gratitud cada día tomando conciencia de lo privilegiado que soy (somos en el mundo desarrollado), disfrutando mucho más de lo que tengo

- Prosperidad y abundancia: voy a generar recursos, ingresos e independencia gracias al trabajo inteligente

- Y le voy a dar confianza en la gente, alegría y energía, para mi, y para compartir con otros

Esto es lo que te ofrezco, 2011. Mi lema este año es . “hacer lo que hay que hacer”. Y mi compromiso es firme. Y fruto de mi compromiso firme vendrán mis acciones, que generarán mis resultados, resultados con sentido. Y fruto de estos resultados con sentido, el 2011 será un año magnífico en mi vida.

aquí tienes un video que me ha emocionado, porque expresa de lo que somos capaces los humanos cuando trabajamos juntos en pro de la armonía. un video que han visto 29 millones de personas. Fíjate en la cara de los niños...