domingo, 22 de marzo de 2009

pero... ¿por qué reconocemos tan poco?

sigo en la uvi, y ayer le dije a Héctor, el enfermero que atiende a mi hija Candela, que les agradecíamos mucho el cariño y la profesionalidad de que hacían gala todo el equipo que trabaja aquí. En verdad parece que son sus hijos! él se emocionó, nos dio las gracias, y hoy, en "A vivir Madrid", de la Ser, donde colaboro, he dedicado mis 5 minutos a reconocer la labor de estos profesionales, y el ejemplo de humanidad y amor que significan. Ni que decir tiene que la gente de la uvi lo ha agradecido mucho, ha sido emocionante.

Pero lo que más me ha impactado ha sido un comentario de otro de los enfermeros del turno de tarde, que me ha dicho:
"es que nunca nos hacen estos reconocimientos". yo no me lo podía creer, y le he preguntado: "¿nunca?" a lo que me ha respondido: "casi nunca, pero siempre cuando sale algo mal, se nos recrimina". Después, me ha comentado que sabe que hay gente que está muy contenta del trato recibido, y agradecida (y así me consta, hablando con otros padres de niños ingresados aquí, que opinan lo mismo que yo sobre la extraordinaria atención que recibimos). la cuestión es que NO SE LO DICEN. En definitiva, que lo pensamos, pero NO LO DECIMOS!

Pero... ¿tanto cuesta? todos los humanos necesitamos reconocimiento, y si es así... ¿qué nos lleva a no hacerlo, cuando incluso lo pensamos? ¿creemos que es obvio? ¿no sabemos gestionar la emoción de decirlo, o de recibir el agradecimiento? ¿nos parece poco importante? ¿nos da corte? Sea lo que sea, por favor, ¡vamos a reconocer más! Te invito a que no lo pienses; cuando lo sientas, ¡dilo! es barato, rápido, y genera una amplia satisfacción en quien lo da, y en quien lo recibe. Por favor, pon tu granito de arena para humanizar el mundo, y desde este momento, no te acuestes un solo día sin reconocer algo a alguien, lo más pequeño, lo más nimio: todo vale, siempre que sea de verdad. Te aseguro que será una de las pequeñas grandes acciones que darán más sentido a tu vida.

gracias por humanizar el mundo

MUCHA HUMANIDAD

Me parece que mirar la realidad a parcelas donde habitualmente no miramos, la enriquece, y da esperanza. en este caso, me estoy refiriendo a fijar nuestra mirada en la grandeza de las personas, en la mejor versión de las mismas.
y para conseguir eso, solo hay que dar la vuelta a una situación adversa, ni más ni menos, porque todo lo que nos pasa tiene más de una lectura.

Ahora mismo escribo desde la UVI infantil del hospital de la Paz, pues tengo a mi hija de 8 meses ingresada con neumonía y dificultad para respirar. Ni que decir tiene, que desde que todo comenzó hace 3 días, ha sido una montaña rusa de emociones, y sobre todas, una: miedo.

pero esta vivencia, que no deseo a nadie, me ha permitido pulsar la grandeza de las personas, y la profunda humanidad que mucha gente muestra cuando se necesita. Desde el jueves, y en la atención que recibimos en urgencias pediátricas en el escorial, a la situación actual en la Paz, solo hemos recibido atenciones, cariño, profesionalidad, empatía, ganas de ayudar, actitud de servicio y mucha comprensión y apoyo por todo el elenco de profesionales que nos han atendido hasta ahora.

Es tan impresionante esta actitud, cala tanto, que me siento profundamente agradecido. He vivido momentos emocionantes; recuerdo especialmente uno, donde en la habitación de al lado, separadas por cristaleras, entraba a toda velocidad una camilla con una personita que no abultaba casi nada, de dos meses, y en torno a ella, médicos, enfermeras, auxiliares, todos trabajando en equipo, con todas sus fuerzas, sus conocimientos y su entrega, para ayudar a ese bebé a salir adelante. Era impresionante, 8 o 9 adultos, enormes en comparación, volcados en salvar a otro semejante, minúsculo, pero tan valioso como cada uno de nosotros. fue en verdad impactante. y así, otra multitud de pequeños momentos de este microcosmos, que ensalzan lo mejor que las personas llevamos dentro, y que nos permiten sacarlo afuera.

mi más sincero agradecimiento a todos los que han estado y están, con su cariño y su profesionalidad, a nuestro lado en estos momentos. Honran a la especie humana.

LA ESTUPENDA EXPERIENCIA DEL "CHALLENGE"






Hace unos días, participé en una magnifica experiencia promovida por la EBS (Extremadura Business School), en el marco incomparable del parque nacional de Monfragüe, en Cáceres:

El challenge 2009. Y ¿ué es “el challenge”? pues una actividad de dos días en el campo, en equipos, para la mejora de la toma de decisiones extremas, y la capacidad de negociación. Además de la increíble capacidad de organización de Carlos Ongallo y su equipo, con una logística impecable (todos los detalles, desde las comuniaciones, los uniformes, el diseño, eran impresionantes), tuvimos la suerte de contar con un experto israelí en seguridad y técnicas antiterroristas, y el gran Guillermo Sánchez, un negociador expertisimo y una gran persona.

Vivimos grandes experiencias de trabajo en equipo, desde la construcción de refugios, a una competición-gimhkana con pruebas diversas, y una magnífica recreación de un secuestro por parte de unos terroristas, donde teníamos que liberar a las víctimas mediante un asalto a una casa abandonada en medio de la falta de una montaña, o una negociación “a cara perro” mediante walkies con el secuestrador, que no se me olvidará en la vida! Impresionante, sobre todo de cara al aprendizaje: ¡he vuelto del challenge, negociando todo!

Al final, fueron dos días de compartir con la gente de mi equipo, el victorioso “green team” (aunque el primer día íbamos los últimos de 5 equipos), formado por empresarios y directivos extremeños, más Macarena Muñoz, una formadora de bandera y amiga. No les conocía de nada, y ahora les conozco bastante, porque hemos vivido circunstancias que permiten descubrir en varias parcelas a las personas en poco tiempo. Me quedo sobre todo con la experiencia humana, y con que “haciendo” es como se aprende de verdad. De todas maneras, aquí expongo varias de las lecciones que me he llevado de esta estupenda experiencia, que recomiendo a todo el mundo.

Primera lección: ¡los primeros resultados no dicen nada, todo lleva un proceso, y lo que cuenta es el resultado al final!!! (demos tiempo al tiempo, el cortoplacismo mata)

Y como casi siempre, uno aprende de la convivencia con los otros, con otras personas que son diferentes, y una vez mas me reafirmo en que el aprendizaje consiste en mirarse dentro. Me he dado cuenta de muchas cosas que mejorar en mi, en mi capacidad de convivencia, en aceptar otras formas de ser, y en que se trata no solo aceptarlas, sino en contribuir a que cada uno saque lo mejor que lleva dentro.

También me he llevado de este challenge:

1. que un equipo al que se desea pertenecer, con sus señas de identidad, y con un objetivo claro y consensuado por todos, se autogestiona casi solo, y además es poderosísimo!!

2. que para negociar hay que ponerse muchísimo más de lo que lo hago en la piel de mi interlocutor

3. qué hay que pensar siempre en otras opciones, precisamente en las que no se nos ocurren habitualmente, incluso en las descabelladas, y nunca descartar ninguna; dejarlas en la recámara, por si las moscas

4. Que siempre se puede ir más allá de lo que uno cree que puede, y si se cuenta con apoyo, más todavía.

5. Que imponer mi razón no ayuda al éxito del equipo. Puedo defenderla, pero no imponerla. Además la defensa de lo mío, me impide valorar adecuadamente las de los otros, pues ya estoy atrincherado en lo que “sé que se debe hacer”. En definitiva, escuchar más y creerme con la razón menos. Se ha demostrado a lo largo de toda la experiencia empresarial del siglo XX que las decisiones del equipo casi siempre son decisiones mucho más adecuadas que las decisiones individuales

6. Que el criterio de efectividad, o lo que es lo mismo, que algo cumpla la función para lo que ha sido creado es fundamental, y luego viene el resto (Sinay, el experto israelí, nos dio un feedback delante del refugio que habíamos construido, que nos heló la sangre en las venas, y donde quedó en evidencia, que no hubiéramos sobrevivido cobijados en él, ni por asomo)

7. qué si sé observar, las posibilidades de aprender de otros son ilimitadas, en este caso de mis compañeros del glorioso equipo verde. ¿qué me ha impedido hacerlo muchas veces? El enemigo de siempre: el ego

8. Y que se puede disfrutar mucho del hacer, del ser ,de las personas y de los retos, si se afrontan con un espíritu de aventura, y te abres a cualquier opción ante que pueda pasar, porque así, independientemente de lo que ocurra, nada te pillará en fuera de juego

Solo decir, que al próximo Challenge, ¡me apunto! (¡y además, adelgaza!)