miércoles, 16 de diciembre de 2009

LA DIGNIDAD

SÁBADO 12 DE DICIEMBRE DE 2009

he salido del curso de "Vivir del Coaching que estoy impartiendo, y aprovecho a quedar con algún amigo de los íntimos que hace tiempo no veo, y de paso vemos el partido, por la zona de la plaza mayor. me recojo pronto, puesto que mañana tengo más "tajo", y caminando por la plaza mayor, donde está pleno todavía el ambiente navideño, los puestos de nacimientos, luces, disfraces y demás "atrezzo", paso por debajo de los soportales. Ante mi, una colección impresionante de cajas de cartón emsambladas, cual gigantesca urbanización de "sin techo". ¡Hace un frío que pela!

se me pone el corazón en un puño. iba dando vueltas a problemas que tengo, y de repente, los problemas se ven reducidos a la nada, comparado con lo que estoy viendo. Un hombre está tumbado dentro de un saco, con una gorra de beisbol, y se acomoda como puede. me paro ante él y me agacho (hace tiempo que he descubierto que las personas en condiciones paupérrimas, más que el dinero, antes que todo buscan el calor humano, una palabra, un "existo y estoy aquí", soy una persona, para los que pasan delante). le pregunto que que tal, y le cojo la mano. Esboza una semisonrisa. Está perfectamente afeitado, y su dicción es clara, diáfana, pareciera que hubiera trabajado la voz a lo largo de su vida. Me responde que bien, aunque van a poder dormir poco estos días, por el follón que se monta. hay un atisbo de tristeza en su manera de expresarse, muy leve, sutil. no puedo dejar de pensar en quien es, como había sido su vida hasta entonces, qué ocurrió para llegar allí.... pero no pregunto, me siento un invasor de su intimidad. le ofrezco unas pipas que voy comiendo (no llevo dinero ni en billetes ni metálico, aunque no sé porqué, tampoco siento que es lo primero que hay que sacar). le sonrío a su vez, intentando transmitirle que intento al menos entenderle, y que esos minutos que estoy ahí, son para él. le deseo buenas noches, que tenga una feliz navidad, me levanto y me voy. no puedo contener las lágrimas mientras me alejo pisando el húmedo empedrado de la plaza mayor. De repente, siento la imperiosa necesidad de volver sobre mis pasos, y ofrecer algo más que mi presencia o conversación a ese hombre. Está fumando un cigarro, me acerco de nuevo , y me agacho. le vuelvo a poner la mano sobre la suya, y le pregunto como puedo ayudarle. me responde literalmente: tengo mis necesidades básicas cubiertas: un sitio donde dormir, y comida en los comedores sociales.

Insisto: ¿y de alguna otra manera?
me responde: No creo que puedas ayudarme. Esboza una semisonrisa y da una calada al cigarro. eS Cercano, y le noto seguro de sí mismo, inteligente y resignado.
Nos miramos fíjamente . Hay serenidad triste en sus ojos, y en todo su ser. Me descubre casi su alma, sin palabras. jamás había mirado a nadie así. los segundos se vuelven eternos, y no quiero que se acaben.
le insisto. ¿seguro? (no quiero interferir en su vida si él no lo desea)
seguro" me responde

me levanto, y me alejo. Acabo de vivir un encuentro donde he atisbado la grandeza del ser humano, y sobre todo, cada vez que vuelvo a ese momento, percibo, sobre todo, algo que me impresiona y me admira: percibo, DIGNIDAD

domingo, 15 de noviembre de 2009

Hace un par de días la preocupación me asaltó bastante. Estuve hablando con una pedagoga infantil a cargo de un grupo de preescolar (de 3 a 4 años) y me comentaba que los principales problemas que tenían los niños es que comparado con hace unos años, hablan y sobre todo escuchan mucho peor. En cuanto al tema de la escucha, no es que escucharan peor, es que no escuchan casi nada, que está combinado con la incapacidad cada vez más manifiesta de prestar atención a algo. Además, parece ser que es una opinión bastante general dentro de los profesionales del sector.

¿Y cual es el motivo principal de que esto suceda? Pues para variar, y como es lógico, el origen está en casa. Según me comentaba, tenemos tan poco tiempo para dedicar a nuestros hijos, que cuando llegamos de trabajar, normalmente tarde, nos da tiempo para saludar,deberes, baño, cena, cuento rápido, y a la cama. No les dedicamos tiempo a escucharles, a preguntarles, a que hablen, a que se expresen, con tiempo, con paciencia…. No les escuchamos, y ellos no aprenden a escuchar.

Nos toman como referencia, por supuesto: nos ven deprisa, y van deprisa; nos ven cambiando nuestra atención de un sitio a otro, y ellos la cambian; ya no se trata de que les dediquemos más tiempo (ojalá): es que además, en el tiempo que estamos con ellos, en realidad, ¿Dónde estamos? ¿Dónde está nuestra mente? Posiblemente, bastante lejos del aquí y ahora con nuestros hijos muchas veces. Además, anímicamente, ¿Cómo nos sentimos al llegar a casa? ¿cansados? ¿enfadados? ¿necesitados de atención, nosotros? Como para prestar atención de calidad a nuestros retacos, que son muchas veces grandes “probadores” de nuestra paciencia. Y cuando por la tarde, o noche ahora, llegamos al hogar… ¿vamos sobrados de paciencia, que es lo que les hace falta a ellos? Básicamente no.

La propuesta es que aunque estemos poco tiempo (y esto no significa que no intentemos montárnoslo para estar más rato con ellos) ese tiempo sea de plena atención, donde ellos cojan el protagonismo, y que estemos al 100% aquí y ahora. Les debemos, al menos, eso. Me preocupa que estemos creando una forma de vivir, un sistema social, donde esto ocurra, y básicamente, ni pensemos en las consecuencias que está teniendo, y sobre todo, que ni nos cuestionemos que es nuestro deber cambiarlo, y no aceptar “porque sí” que es el modelo menos malo.

Me dan igual otros modelos: si este no funciona, debemos empezar a cambiarlo, pero ya. Y ¿por donde empezar? Pues por ejemplo, por mejorar, aunque sea, la calidad de la atención a nuestros hijos.

jueves, 8 de octubre de 2009

LA BELLEZA DE LO IMPERFECTO

Acabo de ver por 3ª vez un maravilloso video colgado en youtube y que me ha mandado mi amiga María, que también te invito a que veas si puedes antes de seguir leyendo: http://www.youtube.com/watch?v=WlUijVWQB78




Y es precioso porque honra algo que somos las personas, y que nos dan vida y unicidad: nuestras imperfecciones. Porque ellas forman parte de mi, y las tuyas de ti. Vivimos en un mundo que persigue lo perfecto, la excelencia, el “siempre más”. Generamos expectativas continuamente que ponen el listón más alto, y exigimos el “mejor y mejor”. Pero todo esto, ¿para qué?. Si tenemos muy claro el “para qué”, y ese “para qué” da sentido a nuestra vida, adelante. En los otros casos, estamos perdiendo el tiempo, la energía, y sobre todo, estamos impidiendo que las pequeñas o grandes imperfecciones de las personas formen parte de nuestra vida.

En el pasado, quise a alguien a mi lado que fuera perfecto, que culminara todas mis expectativas, alguien a la carta. ¡qué errado estaba! No se trataba de exigir la perfección, se trataba de aceptar la humanidad, y como dice en el video la viuda, lo bellamente imperfecto de las personas. Hoy he dejado de buscar la perfección, para mi sorpresa. Busco la vida, y sobre todo aceptar que las personas somos maravillosas con nuestros pequeños defectos, que no nublan la grandeza y maravilla del ser humano que sigue ahí, para el ojo que quiera ver (porque hay que querer verlo: nadie dijo que fuera fácil; nos han entrenado justo para lo contrario).

Hay una frase por las mañanas que me ayuda a vivir mejor el día, a comprender mejor y aceptar que el mundo y la gente no es como yo quiero, sino como son, sencillamente:

“las personas no somos perfectas”

Y sencillamente tomo conciencia de esto, y de que el resto tiene derecho a ser como es. Y me da serenidad y paz.

Lo que tengo claro es que voy a apreciar cada vez más las pequeñas bellas imperfecciones de las personas que me rodean, porque esas, y muchas otras cosas, las hacen únicas, y sobre todo, humanas, y dignas de ser amadas.

jueves, 24 de septiembre de 2009

NUESTRA MISERIA MORAL VS. LA DIGNIDAD HUMANA

Noticia que sale en la prensa, el jueves 17 de septiembre, pérdida en la página 37 de un medio nacional: ¡el número de hambrientos supera por primera vez los mil millones!

Ahí es nada. En el siglo XXI, con nuestra sociedad tan avanzada, en el mundo de la tecnología , de internet, de la ciencia, de las pantallas lcd full hd de 40’ con 3 hdmi y sonido envolvente, del iphone 3GS y el nokia N97, de twitter, facebook, linkedin, de la guerra de las marcas tradicionales contra las marcas blancas, de los warrants, las acciones, los derivados, las sicav, los bonus, las pagas extras, etc, etc, existe este pequeño detalle: un 15% de la población mundial pasa hambre.

Daré otros datos para que tomemos conciencia de la magnitud de la tragedia: Este año, los países “desarrollados” sólo han confirmado 1779 millones de euros de los 4585 millones necesarios para alimentar a 108 millones de personas. Hemos recortado las ayudas humanitarias a causa de la crisis, a niveles de hace 20 años, que la directora del PMA (programa mundial de alimentos) de la ONU calificó de “receta para el desastre”. Y sobre todo, este último dato, que es el que más me estremece y que nos demuestra que si quisiéramos de verdad, se podría perfectamente acabar con todo esto de una vez por todas, porque medios y recursos había y hay: CON MENOS DEL 1% DE LO QUE LOS PAISES RICOS HAN GASTADO EN SALVAR LOS SISTEMAS FINANCIEROS SE PODRÍA SOLUCIONAR LA HAMBRUNA, CON ALGO MÁS QUE “SOLUCIONES A LARGO PLAZO”. ¡Menos del 1%! Imagínate un €, o un $. Gastando un céntimo del mismo, todavía nos quedarían 99 céntimos para nosotros! Ese es el tremendo esfuerzo que habría que realizar. Y pese a todo, no lo realizamos….

¿pero nos damos cuenta de lo que hablamos? ¡Hablamos de personas pasando hambre! Las personas necesitamos 3 cosas para sobrevivir, sin las cuales, no hay salida. Son las prioritarias, las fundamentales: aire, agua y comida. Y aquí estamos hablando de comida. O sea, una de las 3 que ponen en riesgo inmediato la vida, la supervivencia. Estamos hablando de morir de hambre. Creo que todos deberíamos pasar hambre de verdad dos o 3 días seguidos de nuestra vida para entender lo que es eso. Y también, que pasaran hambre nuestros hijos, padres, hermanos, para que sumáramos la sensación del hambriento a la desesperación de ver ese hambre en nuestros seres queridos. Otro gallo nos cantaría.

El caso es que al final, mi conclusión es que hemos montado un sistema que sólo beneficia a unos pocos (nosotros, los de los países desarrollados) y donde el resto de la humanidad ha sido empleado en mantener nuestro sistema de privilegios, gracias a un moderno estado de vasallaje, siervos de la gleba, semi esclavitud que permite que nosotros vivamos como vivimos. Por supuesto, ni que decir tiene que esto no es sostenible a medio plazo. Sólo por inteligencia y egoísmo deberíamos empezar a solucionar este tema, para poder mantener nuestro statu quo de privilegiados. Y ahora, yendo más allá del egoísmo, introduzcamos otros factores que creo van el el pack del ser humano, a veces tan profundamente hundidos en el anonimato que creemos que no están: la sensibilidad, la generosidad, la justicia, la solidaridad, la compasión, la gratitud, y en definitiva, la humanidad. ¡Esto es lo que debemos sacar a la luz ahora, todos! Y si no somos todos, pues hagámoslo de uno en uno, pero no caigamos en la falacia de que “yo solo no consigo nada”. Esa excusa es penosa.

Decía Antonio Marina que uno de los grandes avances del ser humano es que hoy nos damos cuenta mucho más que nunca de lo que hacemos mal. Y no basta con la toma de conciencia; hay que actuar, como diría Vicente Ferrer. Nos quejamos de la supuesta crisis de valores de los jóvenes, y lo que les estamos dando como ejemplo es una sociedad montada por los que nos precedieron y sostenida, apoyada y avalada por nosotros que permite, pese a que podría solucionarse, que 1000 millones de seres humanos puedan morir de hambre, para que nosotros vivamos no mejor, sino más cómodos.

Y como normalmente en estos casos se puede achacar al que escribe que critica y no propone, yo sí lo voy a hacer. Medidas concretas, algunas más efectivas a corto plazo, otras a medio y largo, para que tengamos, cada uno, influencia para cambiar, o ayudar a cambiar cosas (más la satisfacción de que por fin, posiblemente, hagamos algo importante en nuestras vidas).
Batería de propuestas

1. Pasar hambre 3 días seguidos para saber qué es eso. Propónselo a tu familia para que también se involucre. También es una forma de solidaridad
2. Separar el 10% de los ingresos mensuales que uno tenga (independientemente de su cuantía) para donarlos donde se considere (puede que no sea para paliar el hambre en concreto, pero se contribuye de todas maneras)
3. Alentar el debate en foros y redes sociales, para que cada vez haya más conciencia de este desastre
4. Escribir a los políticos, a los medios, y a los creadores de opinión, sistemática y continuamente, para que sepan que somos cada vez más los que consideramos estos temas, capitales y dignos de ser portada, comentario y noticia todas las veces que haga falta
5. Hacernos voluntarios para dar conferencias, charlas y talleres en los sitios donde más influencia podemos ejercer, de cara a educar a las nuevas generaciones; colegios, institutos, AMPAS (porque los padres tenemos la llave de la transmisión de todo esto a nuestros hijos)
6. Ser un ejemplo de congruencia de cara a los que nos rodean, con respecto a nuestra solidaridad
7. Acoger, apoyar y/o apadrinar a alguien que pase hambre de nuestro entorno más cercano (pobres, inmigrantes ilegales, gente que vive en la calle)
8. Exigir una casilla en la declaración de la renta donde podamos donar un tanto por ciento que nosotros decidamos a causas sociales
9. Pedir a todos los periodistas que en sus entrevistas introduzcan, por norma, una pregunta al menos relacionada con el tema del hambre, de cara al entrevistado
10. Ahorrar en la compra de la comida que consumimos habitualmente, y ese ahorro, donarlo. También puede ser renunciar a salir a cenar una noche y dedicar su importe y/o el tiempo a un fin social

Y miles y miles de opciones que podrían ocurrírsenos. Lo importante es que no podemos, no debemos permitir que esto suceda. Todos somos uno, y el daño que permitimos que les llegue a otros, nos llega también a nosotros. Esta en peligro nuestra dignidad, la dignidad del ser humano. Y eso sí es lo importante.

lunes, 14 de septiembre de 2009

UNA EXTRAORDINARIA EXPERIENCIA: EL CURSO “APRENDIENDO A SER LIBRES” DE RAMÓN CARBALLO

Ya ha pasado el verano. Y hoy me siento como hace mucho tiempo no me sentía: en paz, sereno, queriéndome a mi mismo, y sobre todo, más sabio y más libre. Este estado transformador de la realidad, se ha generado en una experiencia que he vivido hace 20 días y que posiblemente haya sido lo más potente que he hecho nunca de cara a mi evolución personal.

Durante 9 días de aislamiento en la sierra, de trabajo intensivo con uno mismo, y guiados por lo que para mi ha supuesto una persona muy sabia, un maestro de los que pocas veces te encuentras, he encontrado respuestas, he sanado muchas cosas, he limpiado a destajo, he perdonado, he crecido y me he encontrado con la esencia de mi mismo. Y todo esto provoca un estado de confianza, unas ganas de querer, unas ganas de dar, un sentido de armonía con todo lo que te rodea, que no tiene precio. De hecho, me parece que este es nuestro estado natural, cuando nos atrevemos a descubrirlo, a indagar en los “cómos” y sobre todo, a ponernos a ello.

Este curso es puramente emoción y experiencia, ya que el trabajo intelectual se hace antes. Y está basado sobre todo en: primero identificar y limpiar los mandatos familiares que hoy nos condicionan. Si hay una sorpresa mayúscula que me he llevado, es la esclavitud diaria y cotidiana a la que nos someten hoy, ya adultos, estos mandatos familiares: aquellos generados por nuestra madre y nuestro padre, culpables sin culpa de nuestras programaciones, que hoy influyen decisivamente en cómo vivimos la vida, como pensamos, y como sentimos.

Y una vez descubiertos, se procede a un proceso de limpieza, de perdón, y de paulatina liberación del ser esencial que llevamos dentro, y donde el intelecto (que es la única parte de nosotros mismos que es potenciada desde niños, y que se convierte en un tirano para las otras) pasa a jugar sólo el papel que le corresponde, y donde se concilia con el niño que también está dentro de nosotros, y que en la mayoría de los casos, se ha visto privado de lo que todos los niños necesitan más, y no nos han dado ni damos a nuestros hijos: el amor incondicional, o lo que es lo mismo: que nuestros hijos se sientan queridos pase lo que pase, hagan lo que hagan, sean como sean, y no necesiten como nosotros dejar de ser ellos para ganarse el derecho a pertenecer a las familias en las que han nacido. Esta es una lección que me llevo grabada a fuego para los míos. Como dice Ramón Carballo, palabra arriba palabrea abajo, “quiere incodicionalmente a tu hijo hasta los 14 años, y habrás forjado un adulto sano, sin neurosis (a diferencia de nosotros, que todos las tenemos), que se quiera a si mismo, pleno, libre y vivo”

La verdad es que el aprendizaje ha sido ingente, y las consecuencias de esta experiencia, grandiosas. Si me llevo una lección principal, es la del amor a uno mismo, a mi esencia, que me libera de dependencias, de necesidad de aprobación, del yo egoico que necesita que las cosas pasen como uno quiere, del querer tener razón para reafirmarse, del miedo a no ser querido, al abandono, a la soledad…. Por eso el amor a uno mismo, al ser esencial, único y grande que todos llevamos dentro, y que está conectado con los otros seres esenciales de los que nos rodean, es la clave de vivir libres. Y hoy, te puedo garantizar que me siento con menos miedo y más libre que nunca. Hay mucho trabajo por hacer, pero voy atisbando cada vez más diáfanamente lo que es la vida: amor, alegría y risa.

Pd: si quieres más info del curso, la encontrarás en la pág. Web http://www.ramoncarballo.es/

jueves, 6 de agosto de 2009

¡QUÉ BUENO! (mis aprendizajes sobre el ayuno)

Hace ya más de 20 días que acabé mi ayuno, y estado esperando no solo a conocer los efectos inmediatos que tuvo en mi, sino percibir si algo cambiaba con la distancia que da el tiempo transcurrido.

La verdad es que si me viene a la mente una frase, la primera es “reto conseguido”. De hecho, nunca me había planteado hacer una ayuno porque me daba auténtico miedo no comer; era un pánico atávico que tenía directo desde el inconsciente a no cubrir esta necesidad. Era una sensación muy parecida a lo que expresaría la frase “come hoy que no sabemos cuando volveremos a comer”. Imagínate con este patrón de fondo, lo que podía implicar para mi un ayuno. Por eso, la sensación de logro es patente.
Hay varias observaciones y aprendizajes que he obtenido:

- No he pasado hambre. Creo que el sirope de savia y el zumo de limón te nutren bien, porque he seguido haciendo vida normal, deporte, etc, y no me he visto resentido físicamente en absoluto, cosa que me ha resultado curiosa

- Se me han ido los ojos a a la comida, a los olores, a los colores, y me he dado cuenta de una manera espectacular como gran parte de nuestra vida se realiza en torno a los alimentos, sobre todo de nuestra vida social: quedar a comer, a cenar, a tomar algo, al aperitivo, a picotear, en casa de la familia, de amigos, en el campo, en celebraciones diversas, como premio, como descanso… ¡Comida hasta en la sopa!. Fue no poder comer, para darme cuenta de la cantidad de Restaurantes, bares, cafeterías, panaderías, bollerías, pastelerías, hamburgueserías, locales de Bocatas, de comida sana, de buffets, de tiendas de chinos, supermercados, ultramarinos, fruterías, carnicerías, hipermercados, pescaderías, charcuterías, etc, etc, que nos rodean: ¡increíble!

- Esperaba que la sensación de querer comer se mitigara completamente a partir del 4º día, pero no ha sido así. Me ha apetecido menos comer, pero no se me han pasado las ganas, aunque insisto en que no tenía hambre

- No se me ha hecho para nada pesado el sirope, es muy llevadero, sabe bien, y si encima está fresquito, mejor. Preparaba desde por la mañana dos litros que llevaba en una botella de plástico grande y que iba conmigo a todos los sitios (insisto, a todos los sitios) aunque también llevaba una más pequeña que rellenaba para hacerlo más operativo dejando la otra en el coche, por ejemplo

- ¡He comido! Efectivamente, he caído, con mucho cargo de conciencia en los primeros momentos, y con aceptación después, para que fuera algo más sano. El cuarto día, tenía ¡una boda!, y por lo menos para mi, fue demasiado reto, sobre todo por el ambiente de celebración, todos comiendo, y además muchos manjares que me gustaban. Fue un momento duro y caí, aunque comí poco para lo que acostumbro, y no bebí nada de alcohol. También el 6º día en el pueblo se me olvidó el sirope en Madrid, no tenía opción de comprar más, y aguanté hasta las 4 de la tarde con agua con limón, pero también caí. En este caso, en raciones muy pequeñas, con pequeños mordisquitos y masticando mucho. Aprendizaje fundamental: crear condiciones lo más adecuadas posibles para un ayuno: celebraciones, etc, no son nada buenas en estas circunstancias. La próxima vez elegiré el momento, pero sobre todo, elegiré no hacer ciertas cosas

- A partir del 8º día, fui comiendo a la hora de la cena cosas muy livianas para ir acostumbrando el cuerpo a salir del estado de ayuno

- Una cosa que me ha sorprendido mucho, es la exposición “al público” de alguien que está haciendo un ayuno. ¿Qué estás haciendo qué?!; “eso no puede ser sano, estar comiendo solo eso 10 días”; “pero ¿eso está científicamente comprobado?”; “a mi no me parece buena idea”; “¿Cuánto quieres adelgazar?”; “¿Qué vas a adelgazar 5 o 6 kilos en 10 días? Cuidado con lo que haces, eso no puede estar bien”, etc, etc

Lo curioso de estas situaciones era que: 1) había una obsesión casi absoluta por llamarlo “dieta”, y además, para perder kilos. Ese era el objetivo prácticamente obvio para casi todo el mundo; 2) me ha dejado asombrado, que básicamente casi nadie de mi entorno más cercano se interesara por mis motivos, lo que me ha llevado a hacerlo, porqué ese tipo de ayuno y no otro, como se hace… “cero” curiosidad, y miles de prejuicios. De hecho, todos los opinantes sin excepción, jamás habían hecho un ayuno voluntario de depuración sistematizado, ni sabían básicamente nada sobre ayunos. Opinar por opinar (aunque muchos ya estamos más que acostumbrados a esto, además de practicarlo con asiduidad. Es sintomático la necesidad que tenemos de hablar de todo y dictar sentencias sin tener ni idea de lo que hablamos, en vez de abrirnos a la experiencia, y hacernos preguntas)

- He adelgazado casi 6 kilos, y me da gusto verme en un espejo, aunque esto no era el objetivo final del ayuno, si lo he tenido bastante presente

- Me siento más limpio por dentro, más ligero, con gran alegría cada vez que expulsaba toxinas y grasas de mi cuerpo a través de los abundantes recursos que gestiona el mismo

- Y lo más importante para mi: tras 20 días de acabar el ayuno, como menos, noto mi estomago más pequeño, soy mucho más consciente de lo que es una alimentación más sana de la que practicaba, no tengo tan presente como antes el “comer”, me sacio mucho antes, y de hecho, como me pase comiendo, noto una sensación de hartazgo durante horas; ceno menos y más sano y no he recuperado peso pese a que no me privo de nada, pues me niego a hacer ninguna dieta: lo que quiero es ir cambiando mis hábitos alimenticios de forma fluida y porque quiero y me apetece, única manera de no sufrir en el proceso y que los cambios vengan para quedarse.

Ha sido una gratísima experiencia, que me he propuesto repetir dos veces al año. Me siento con energía, más sano y más en mi centro, y además, he roto una creencia limitante muy importante. Y todo por dejar de comer unos días! (¿es solo eso? Ni hablar). Muy recomendable, como experiencia para el cuerpo, y para el espíritu (como influye lo físico en tu "yo interno", y a la inversa). Y tú, ¿has pensado en probarlo?

miércoles, 1 de julio de 2009

HE EMPEZADO UN AYUNO

ayer he empezado un ayuno, sobre todo con ámimo de depurar, limpiar y volver a honrar a mi amigo el cuerpo, al que tengo muy abandonado en general: le exijo mucho y le doy poco. Para mi es un reto, ya que nunca he hecho uno, pero me consta por los testimonios de otras personas, además de que el ayuno haya sido una experiencia de purificación en prácticamente todas las tradiciones espirituales, que merece la pena, y que va más allá de limpiar el cuerpo y adelgazar unos kilos. Parece que se viven otro tipo de experiencias relacionadas con uno mismo, a nivel de energía y conexión. y creo que merece la pena experimentarlo.

Hay multiples opciones para elegir, así que he optado por uno basado en estar 10 días tomando sirope de savia y zumo de limón (parece que dicha combinación provee de todo lo necesario para alimentarse) y tiene muy "buen cartel". lo cierto es que llevo día y medio solo tomando este brebaje, que no sabe mal, y no he pasado hambre, aunque por hábito, olores, y momentos del día, me ha apetecido comer (la vulgar y tan entrañable gula).
Bueno, te contaré al final la experiencia; estoy muy expectante e ilusionado con ella.

jueves, 18 de junio de 2009

PARA QUÉ. LA EXTRAÑA E INCREIBLE IMPORTANCIA DE LA EFICIENCIA

Hace unos días, mi compañero coach Jaime Bacás, que ha puesto en marcha una iniciativa estupenda, llamada www.senderosdeproductividad.com

me invitó a realizar una entrevista con mis opiniones sobre el tema, y sobre todo, lo que para mi implica el "para qué" y la eficiencia para vivir una vida profesional y personal de calidad y con inteligencia. Y aquí va el video. espero que te guste



MI TERCERA VUELTA AL CAMINO


Y allí estaba, una vez más, con esa ilusión del principiante que no es tal, porque sabe o anticipa lo que puede ocurrir. Si el camino tiene algo, una vez te has convertido en peregrino en otras ocasiones, es incertidumbre ilusionante, pues sabes que solo existe la posibilidad del crecimiento, aprendizaje y mejora de uno mismo ( si se va predispuesto a ello, como siempre).

Esta vez el motivo para ir, aunque fueran solo 4 días, era el absorber la energía, el espíritu y la inspiración necesaria para escribir un libro sobre la para mi, tan querida ruta. Aunque en el fondo, este no era más que uno de ellos, pues ese reencuentro conmigo mismo es algo que se ha convertido en imprescindible en mi vida, para tomar nota y constancia de lo importante, de lo que realmente me mueve, de lo que de verdad valoro.

Al tener solo 4 días, elegí la ruta Santiago-Finisterre, unos 90 km para hacer de domingo a miércoles. Curiósamente empezaba mi camino, donde en general se acaba, y ahora me dirigía al fin de la tierra, recuperando la tradición de las antiguas peregrinaciones paganas, pero que en el fondo siempre han estado imbuidas de la interiorización y trancendencia de las grandes corrientes universales.

Y una vez más, no me sentí un extraño pese a hollar por primera vez aquellos preciosos parajes. Maravillosamente, volví a tomar consciencia de los pequeños detalles, de las cosas pequeñas, del “aquí y ahora”, de sol, del verdor de los árboles y del campo en una primavera ya en plenitud…

Qué paisaje, y qué día!!! No pude sustraerme a meter los pies en un arroyo, recordando como en mi primer camino, me negaba tal posibilidad, en pro de cubrir los objetivos del día en cuanto a kms y horarios. ¡cómo han cambiado las cosas! Por lo menos, cuanto más, soy consciente de que el camino no es el llegar, sino la vivencia plena del próximo paso, de lo que ven tus ojos, de lo que siente tu piel y lo que te dice el corazón, aquí y ahora.

El camino me hace tomar contacto de nuevo con la naturaleza con toda intensidad. La lluvia, presente en buena parte de la ruta, se convirtió, contra todo pronóstico, en una amiga, con ese sonido peculiar, rítmico e hipnótico. Cuando estás en marcha, curiosamente, las adversidades meteorológicas pasan a convertirse en un acicate más de la aventura, y las integras como algo que enriquece el día, que lo da forma y lo hace especial. Ya sabes que andando puede suceder cualquier cosa, y la meteorología es algo que queda fuera de nuestra jurisdicción, con lo que a diferencia de la vida cotidiana, aceptas mucho antes que lo que ocurra, “bien ocurrido está”, ¡y eso incluye el acabar hecho una sopa!

Dicen que la vida en realidad, son momentos, y el camino, también. Y en mi experiencia de apenas 4 días, he tenido ocasión de vivir multitud de estos pequeños grandes momentos que hacen esta experiencia, diferente. Hay varios de ellos con los que me quedo:

- el conocer gente nueva todos los días, y entrar en una dinámica de confianza en brevísimo lapso de tiempo, a veces sin conocer siquiera el idioma. Al final, compruebas que la comunicación va mas allá, pero que mucho más allá que las palabras. Cuenta sobre todo, el querer comunicarse

- Los momentos de compartir lo poco que se tiene. Hubo un instante de este tipo, en la mañana del segundo día, en negreira, donde desayunando unas galletas, una manzana, un bollo, y una naranja entre un alemán de larga barba blanca, una chica austríaca con los zapatos rotos, y yo, viviendo el poner en común, sin importar cuanto y qué. lo fundamental es que lo hacías de corazón y lo tuyo no era más ni mejor. Sencillamente lo hacías, y lo vivías. ¡Un pequeño gran momento de humanidad!

- El ir en conversación contigo mismo, con mucha frecuencia, tomando distancia de tu cotidaneidad, y por lo tanto, siendo un observador de tu vida. Las reflexiones que uno se hace en tales circunstancias, realmente tienen un toque de ese ser sabio que llevamos dentro, y al que dejamos hablar pocas veces. Aquí, el entorno hace fácil que aflore y nos beneficiemos de sus valiosos consejos, que sobre todo, dan dirección (o por lo menos, a mi me la dan)

- Momentos de superación física, cuando la etapa se hace eterna; parece que después de la siguiente cuesta, se va a atisbar el albergue, el descanso, y lo único que hay, es otra cuesta. Y cómo uno se rehace, y sigue, y sigue, hasta que aceptas que llegarás cuando tengas que llegar, y desde ese momento, el disfrute de la ruta es completamente distinto

- El irte a dormir, y descubrir que ¡estás tan cansado que no puedes conciliar el sueño!. Aunque luego, pese a ese factor, más que estás rodeado de gente en el albergue, más que muchos roncan, más que la atmósfera esta cargada, acabas durmiendo, porque el cuerpo lo necesita. ¡Qué sabio es nuestro organismo, y que poca autonomía le damos para que haga lo que sabe hacer!

-

Un momento estupendo: cuando después de la lluvia, se abren las nubes paulatinamente y filtran los rayos de sol, creando un maravilloso efecto de luces y sombras, aderazadas por las gotas de agua, que dan al paisaje un efecto tal que te hace pararte a admirarlo, sin más

- La primera vez que ví el mar. La verdad es que es algo que no me había planteado nunca en mi devenir como peregrino (ya que se supone que la peregrinación acaba en Santiago), pero al ir ampliando horizontes, descubres también nuevas posibilidades. En este caso, al principio lo atisbas en lontananza, apenas visible entre las montañas. Pero cuando después de algún tramo infame de subidas, que no acaba nunca, de repente te alzas y ante ti se muestra el atlántico en todo su esplendor, te hace quedarte paralizado ante esa visión, esa magnificencia, ese contraste, ese azul interminable (el mar, de todas maneras, me fascina. El efecto en mi es fácil de causar)

- Y posiblemente, el momento más mágico del viaje: los albergues de peregrinos, a veces están regentados por voluntarios, a los que se llama hospitaleros, que le dan un toque muy especial al lugar. En este caso, en el albergue de Corcubión, viví uno de esos momentos que propician los hospitaleros de corazón, los que llevan la esencia del camino dentro, ya muy interiorizada. 

Nos prepararon una cena, unos aperitivos, y nos reunieron a en torno a una mesa a todos los que allí pernoctábamos: gente de todo tipo, procedencia, edad, tamaño, lenguas… estábamos mezclados en esos pocos metros cuadrados australianos, alemanes, belgas, familias y parejas, peregrinos en solitario, de toledo, de valencia, de madrid, del país vasco…. Daba igual, en realidad, de donde fueras, en qué trabajararas, cuantos años tuvieras… lo importante es que eras una persona viviendo el momento de compartir con otras personas, de conectar, de comunicarte, de sonreir, de cantar, de vivir en paz, en definitiva, con respeto absoluto al que tienes enfrente, porque no le juzgas. Sencillamente, le aceptas. 

Y esta magia es una de las cosas que más me llaman del camino. Descubrir que lo que cuenta es el ser, y no el hacer o el tener. Una vez más, sale a la luz nuestra mejor versión. 

Y cuanto bien pueden hacer a la gente un par de buenas personas, voluntarias, y entregadas a la causa, que generan una atmósfera, un entorno, que nos implica a todos, nos involucra, y queda como un momento indeleble de nuestras vivencias. ¡Muchas gracias por hacerlo posible!

- Y los ratos de humor, de risas con otros, de creatividad, de conexión con uno mismo, de espiritualidad o trascendencia… que son muchos, muchas veces breves e intensos, pero que suelen ser fugaces y necesarios momentos de abrir los ojos a lo importante….

Cuando uno se dirige al camino, sabe con certeza que va a recibir mensajes, orientación, y que va a obtener aprendizajes. Y esto es precisamente una de las características que para mi lo hacen tan atractivo. ¿Y qué he aprendido en esta ruta de apenas 4 días? ¿de qué me he dado cuenta?

- por ejemplo, andando en la 3ª jornada, de repente, me hice la siguiente pregunta (valga la redundancia): “ ¿qué 3 preguntas han sido las que más importancia han tenido en mi vida hasta ahora?” Y me costó mucho decidirme, pero al final, como tantas veces, lideraron el ranking las primeras que me habían venido a la mente al principio (bendita intución y sabiduría interior). Y son:

¿Para qué?
¿Y por qué no?
¿qué pasaría en el peor de los casos? ¿Y qué?

Creo que todas están orientadas a dar sentido a lo que hacemos, y a trascender nuestros límites, que es algo que me apasiona.

- Me he reafirmado que las expectativas marcan mucho nuestro día a día, y sobre todo nuestras sensaciones de logro o fracaso (más bien estas últimas). En general, cuando te generas una expectativa y no se cumple, no sabemos gestionar adecuadamente ese desencanto, esa frustración, esa decepción… 

Me ha ocurrido en este viaje varias veces, sobre todo relacionado con el llegar. Recuerdo el 3º día, cuando me repetía: al llegar al siguiente pueblo, me paro a comer (había perdido el plano, y yo no llevaba comida conmigo). Esta frase me la dije por primera vez a la una de la tarde. Y me paré a comer… ¡a las 18:00 h!!! porque antes, todo fue un subir y bajar montañas, hasta que arribé a Cee. 

No insisto en que a medida de que mi expectativa no se cumplía, mas frustrado y hambriento me sentía… Mi aprendizaje fue que dentro de este mundo, si generamos expectativas, debemos también generar la máxima información veraz posible para asegurarnos de que esa expectativa es plausible (en este caso, haber consultado un plano antes de salir, y no dar por supuesto que habría pueblos en ruta); y por otra parte, también tenemos la opción de no generar expectativas, abrirnos a la experiencia, confiar en que lo que pase es lo que tiene que pasar, y aceptar los acontecimientos y adaptarnos a ellos. Me parece que esta es la más sabia.

- Que entras en una atmósfera de introspección, de conexión, de aislamiento deseado, que propicia, al menos en mi, un estado increíble de creatividad. No paran de venir a mi mente ideas estupendas, soluciones a retos o problemas, nuevas aventuras que emprender…. Creo que esto funciona sobre todo cuando en general en tu vida tienes un fin en mente, a cualquier nivel (profesional, personal, familiar, etc)

- He reafirmado el valor de las pequeñas cosas, puesto que allí es lo que tienes, contínuas pequeñas importantes cosas. Si no estás atento al detalle, te pierdes en realidad, el mensaje de la ruta.

- Que es difícil desconectar de nuestro día a día en tan poco tiempo (4 jornadas) pues me han venido a la mente continuamente temas de trabajo, de familia, de amigos…e incluso en algún momento me ha parecido que estaba en la oficina, resolviendo problemas vía móvil…. Si ya vas predispuesto a vivir otra realidad, y pese a eso, lo cotidiano influye tanto, no me extraña de que luego no sepamos interiorizar cambios y nuevos hábitos, porque todo lo que nos rodea, nos lleva a lo antiguo, a lo conocido, a lo cómodo. El entorno, y saber dominarlo, es clave para introducir mejoras en nuestras vidas…

- Pero sobre todo, he descubierto que pese a creer que en muchos momentos no desconectaba, me he llevado mucho aprendizaje inconsciente, del que me he dado cuenta más tarde. Este, para mi, es uno de los aspectos más fundamentales del camino y su magia: tomas conciencia de cosas cuando ya has vuelto, e incluso, mucho después del regreso. Y si yo he venido cambiado, como siempre que me ha ocurrido al peregrinar, en este caso, el cambio ha sido muy trascendente para mi:

He vuelto con la imperiosa necesidad de NO tener razón, de aceptar a otros, de respetarles; me he dado cuenta como nos influye decisivamente en nuetro día a día, en nuestro estado de ánimo, en nuestra calidad de vida, en nuestras relaciones; como desgasta esa necesidad de salirnos con la nuestra, que inversión en energía y esfuerzo el conseguir que los otros digan lo que queremos que digan, hagan lo que queremos que hagan, y al final, de uno u otro modo, nuestro ego confirme (que es quien realmente lo necesita) que teníamos la verdad e nuestra parte. Así que estoy en pleno disfrute del “no necesito tener razón”, y te puedo garantizar que merece la pena.

Si te decides a disfrutar de la experiencia del peregrinaje, hay una frase que me dijo Ana, la hospitalera de Corcubión, una experta y veterana peregrina, con más de 8 rutas completas realizados desde los pirineos: “no es lo mismo pasar por el camino, que el camino pase por ti”. Y te animo a que te abras a la experiencia, a dejar que el camino pase por ti, y que te sumerjas en la magia de esta aventura que es el principio de algo muy grande.



miércoles, 3 de junio de 2009

MOMENTOS

Dicen por ahí los que saben, que la vida, más que un continuum, es una sucesión de momentos, que son los realmente significativos para uno. Esta sucesión de momentos puede ser más o menos reiterada. Si nos hiciéramos la pregunta: ¿qué recuerdas de tu vida? Traeríamos al presente varios momentos del pasado, que tienen un significado, o han dejado una potente huella, sobre todo emocional.

Los momentos de la vida dan sentido a esta. Como aficionado a la historia militar, siempre me ha llamado la atención que la vida de un soldado en tiempo de guerra, casi universalmente y con independencia de la época, ha sido una acumulación reiterada de no hacer nada significativo, vida de cuartel, marchas, contramarchas, rutinas, hasta desembocar (solo en algunos casos) en el momento memorable, para bien o para mal: la batalla. 

Pues bien, nosotros en general seguimos una rutina general, acrecentada cada vez más por la falta de “para qués”, el no tener una misión personal vital y el socialmente establecido “tener”, que hace que la cantidad de momentos vividos que dejan una huella importante, sea cada vez menor. Y con la añadidura, que gran cantidad de momentos de este tipo son externos a nosotros = nosotros no los provocamos conscientemente.

Hay momentos duros y que recordamos bien, por el dolor, el sufrimiento, la tristeza, la culpa o el resentimiento que nos generaron. Estos momentos existen, los tenemos en general muy presentes, y creo son de gran utilidad cuando obtenemos un aprendizaje que nos hace más sabios para la vida.

Y luego tenemos los momentos gratos, gozosos, de logros, de retos alcanzados, de reconocimiento, de risas, de compartir, de contribuir, de bondad, y en definitiva, aquellos que glosan lo mejor del ser humano.

Me parece que deberíamos ser conscientes de que la vida al final, la vida recordada, son estos momentos y los otros. Y que en nuestra mano está no esperar a que vengan, sino provocar momentos significativos en nuestra trayectoria cotidiana. En definitiva, crear conscientemente la vivencia de algo importante todos los días. Qué un anónimo martes de cualquier semana, sepamos convertirlo en un momento digno de ser recordado. Porque no lo olvidemos, cuando vivimos esos momentos, es cuando nos sentimos vivos.

¡No nos vayamos a dormir nunca más sin haber generado y vivido hoy un momento que de sentido al día!

martes, 5 de mayo de 2009

¿DONDE SE HA IDO LA ILUSIÓN?

a ver que opinas de esto:

Acaba de salir una encuesta de Demoscopia, del mes de Abril en España, donde se da este dato: “la gran mayoría de los entrevistados está satisfecho con su vida, aunque (Y ATENCIÓN) el 67% no tiene en mente ningún proyecto que le haga sentirse ilusionado; y es llamativo que incluso entre los más jóvenes la falta de ilusión sea mayoritaria. El porcentaje de ilusionados (un 33%) es notablemente menor que el que arrojaban los sondeos realizados entre 1980 y 1990, según las estadísticas de metroscopia”

Pero... ¿es posible? Y los jóvenes, ¿sin ilusiones importantes antes de los 30 años? ¿qué modelo de sociedad hemos construido? Creo que no somos conscientes de la importancia de la ilusión en la vida. porque la ilusión, es el motor, la gasolina, para una vida plena, para vivir la vida con mayúsculas, para no pasar por aquí, sino vivir, para levantarse con ganas de levantarse, con sangre en las venas, para que la vida tenga sentido, para que el camino merezca la pena...

Si no, ¿que estamos haciendo? somos lo más parecido a un robot "meresignoaloquetengo", que es lo que hay. El modelo que hemos montado, se circunscribe a que "seamos realistas", no soñemos, y a tumbar a aquellos que sí quieren ir en pos de sus sueños, por descabellados que sean.

la primera pregunta que te hago es esta:

¿eres de ese grupo del 67 % que no tiene proyectos importantes que le ilusionen? si no es así, enhorabuena, pero si es así,

¿en qué medida crees que te lo puedes permitir?

¿crees que esta es la vida que hay, y estás dispuesto a seguir pasando por ella?

¿cual es el primer y sencillo paso que vas a dar para volver a recuperar la ilusión?

Tal vez una persona en esta situación lo que tiene en el fondo, es miedo. Miedo a reconocer que esta no es la vida que quería para ella, que no se atreve a mover pieza para cambiar algo, que se ha acostumbrado a lo cómodo, que no significa a lo que le conviene... Hay una frase que me dejó en fuera de juego la primera vez que la vi:

"Normalmente, aquello que tememos hacer, es lo que debemos hacer". 

Pero al miedo a redirigir la vida en una dirección mucho más plena e ilusionante, se le puede gestionar detectando:

- ¿qué te ilusiona o que te ilusionaría?

- ¿cual es el primer pequeño paso que vas a dar en esa dirección?

- ¿cuando, concretamente, vas a dar ese paso?

Y cogiendo al toro por los cuernos, enfrentándonos a ese miedo, porque al  final, descubriremos en la mayoría de los casos, como ya nos habrá pasado un millón de veces, que no era para tanto.

Por otra parte, la ilusión está vinculada a proyectos donde estén presentes nuestros valores, aquello que es importante para mi, que forma parte de mi, que hace que yo sea quien soy, no un personaje, sino en esencia. En mi caso, por ejemplo, un proyecto ilusionante sería un proyecto donde tenga un papel relevante el aprendizaje, porque es uno de mis valores rectores.

También la ilusión está directamente relacionada con el talento, con mis talentos, aquello para lo que tengo un don, o me sale mucho más fácil que al resto, y además lo disfruto a tope. Por ejemplo, en mi caso, tengo talento para la música, y por ello, un proyecto musical me ilusiona (ya he estado o estoy en varios  y me han encantado, e ilusionado enormemente)

Y no nos olvidemos del reto, del logro: Como dice mi admirado Timothy Ferris en su espectacular libro " la semana Laboral de 4 h" (por favor, si no lo tienes, hazte el favor de agenciártelo, en la ed. RBA. para ponertelo fácil, pincha aquí):

Si tengo dos opciones:

una muy dificil, casi imposible: ir a las islas griegas a hacer un crucero en  velero dos meses

una mucho más fácil: pasar un fin de semana en la casa de mis tíos en Columbus, Ohio, a 100 km de aquí

Tendré más posibilidades de ir a las islas griegas que a Columbus, pues las islas son un sueño para mi, me merecen la pena, quiero luchar por ello aunque sea difícil; en cambio, Columbus, es mucho más fácil sobre el papel, pero no tiene ni un ápice de pasión, de reto. Seguramente me quedara en casa

En fin, que lo que no podemos permitir es que la sociedad en la que vivimos esté poblada por zombies. No me extraña que el coaching esté saltando la banca, la formación, el desarrollo personal... Cada vez más personas quieren dotar de mucho más sentido, ilusión, y ganas a su vida, y no me extraña. Te invito a que seamos un ejemplo de ello.

lunes, 13 de abril de 2009

“Papá, todo el mundo tiene que morir alguna vez”

Esta frase me ha impresionado profundamente.
¿Quién la dijo? María Paola Parisse. ¿Dónde? En Onna, una de las localidades que han quedado arrasadas en el terremoto de Italia. Reproduzco este párrafo de la noticia, que nos aproxima a ese instante: “Giustino (periodista) repite entre lágrimas a su compañero que vio como morían sus dos hijos y que no pudo hacer nada por ellos. La casa se los tragó y quedaron indemnes él y su esposa, Dina Sette. La joven María Paola consiguió reunir en un segundo la lucidez, los reflejos y la madurez suficientes para despedirse de esta vida consolando a su padre: “sólo tuvo tiempo de decirme: “Papá, todo el mundo tiene que morir alguna vez”, y el techo se le cayó encima”.

¿Cuántos años tenía María Paola? 16 años.

Una vez más, en las situaciones más tremendas, sale a la luz lo más grandioso del ser humano. Porque en ese momento María Paola no era una adolescente en la edad del pavo, como seguro habría sido tachada más de una vez, como casi todos los adolescentes, etiquetados sin piedad. En ese momento, era un ser humano pleno, grande, y cuyo ultimo aliento no fue para ella misma, sino para intentar consolar a otros que se quedaban. Impresionante la capacidad de empatía, de piedad y generosidad de María Paola. Ella en ese momento no contaba, contaban los otros, los que iban a vivir.
Y las buenas noticias entre tanta tragedia, son que momentos tan duros, una vez más, sacan a relucir lo mejor del ser humano. Porque creo fervientemente en que lo hizo María Paola está insertado profundamente en lo que implica ser humano, y que todos lo llevamos dentro, en el pack de serie. Ojalá no tengamos que esperar a tener terribles experiencias para sacarlo a la luz.
pd: y también comentaros que Candela ya está como una rosa, y gateando, riéndose y dando gritos en todo el esplendor de sus 9 meses. muchas gracias a todos por haber estado ahí

domingo, 22 de marzo de 2009

pero... ¿por qué reconocemos tan poco?

sigo en la uvi, y ayer le dije a Héctor, el enfermero que atiende a mi hija Candela, que les agradecíamos mucho el cariño y la profesionalidad de que hacían gala todo el equipo que trabaja aquí. En verdad parece que son sus hijos! él se emocionó, nos dio las gracias, y hoy, en "A vivir Madrid", de la Ser, donde colaboro, he dedicado mis 5 minutos a reconocer la labor de estos profesionales, y el ejemplo de humanidad y amor que significan. Ni que decir tiene que la gente de la uvi lo ha agradecido mucho, ha sido emocionante.

Pero lo que más me ha impactado ha sido un comentario de otro de los enfermeros del turno de tarde, que me ha dicho:
"es que nunca nos hacen estos reconocimientos". yo no me lo podía creer, y le he preguntado: "¿nunca?" a lo que me ha respondido: "casi nunca, pero siempre cuando sale algo mal, se nos recrimina". Después, me ha comentado que sabe que hay gente que está muy contenta del trato recibido, y agradecida (y así me consta, hablando con otros padres de niños ingresados aquí, que opinan lo mismo que yo sobre la extraordinaria atención que recibimos). la cuestión es que NO SE LO DICEN. En definitiva, que lo pensamos, pero NO LO DECIMOS!

Pero... ¿tanto cuesta? todos los humanos necesitamos reconocimiento, y si es así... ¿qué nos lleva a no hacerlo, cuando incluso lo pensamos? ¿creemos que es obvio? ¿no sabemos gestionar la emoción de decirlo, o de recibir el agradecimiento? ¿nos parece poco importante? ¿nos da corte? Sea lo que sea, por favor, ¡vamos a reconocer más! Te invito a que no lo pienses; cuando lo sientas, ¡dilo! es barato, rápido, y genera una amplia satisfacción en quien lo da, y en quien lo recibe. Por favor, pon tu granito de arena para humanizar el mundo, y desde este momento, no te acuestes un solo día sin reconocer algo a alguien, lo más pequeño, lo más nimio: todo vale, siempre que sea de verdad. Te aseguro que será una de las pequeñas grandes acciones que darán más sentido a tu vida.

gracias por humanizar el mundo

MUCHA HUMANIDAD

Me parece que mirar la realidad a parcelas donde habitualmente no miramos, la enriquece, y da esperanza. en este caso, me estoy refiriendo a fijar nuestra mirada en la grandeza de las personas, en la mejor versión de las mismas.
y para conseguir eso, solo hay que dar la vuelta a una situación adversa, ni más ni menos, porque todo lo que nos pasa tiene más de una lectura.

Ahora mismo escribo desde la UVI infantil del hospital de la Paz, pues tengo a mi hija de 8 meses ingresada con neumonía y dificultad para respirar. Ni que decir tiene, que desde que todo comenzó hace 3 días, ha sido una montaña rusa de emociones, y sobre todas, una: miedo.

pero esta vivencia, que no deseo a nadie, me ha permitido pulsar la grandeza de las personas, y la profunda humanidad que mucha gente muestra cuando se necesita. Desde el jueves, y en la atención que recibimos en urgencias pediátricas en el escorial, a la situación actual en la Paz, solo hemos recibido atenciones, cariño, profesionalidad, empatía, ganas de ayudar, actitud de servicio y mucha comprensión y apoyo por todo el elenco de profesionales que nos han atendido hasta ahora.

Es tan impresionante esta actitud, cala tanto, que me siento profundamente agradecido. He vivido momentos emocionantes; recuerdo especialmente uno, donde en la habitación de al lado, separadas por cristaleras, entraba a toda velocidad una camilla con una personita que no abultaba casi nada, de dos meses, y en torno a ella, médicos, enfermeras, auxiliares, todos trabajando en equipo, con todas sus fuerzas, sus conocimientos y su entrega, para ayudar a ese bebé a salir adelante. Era impresionante, 8 o 9 adultos, enormes en comparación, volcados en salvar a otro semejante, minúsculo, pero tan valioso como cada uno de nosotros. fue en verdad impactante. y así, otra multitud de pequeños momentos de este microcosmos, que ensalzan lo mejor que las personas llevamos dentro, y que nos permiten sacarlo afuera.

mi más sincero agradecimiento a todos los que han estado y están, con su cariño y su profesionalidad, a nuestro lado en estos momentos. Honran a la especie humana.

LA ESTUPENDA EXPERIENCIA DEL "CHALLENGE"






Hace unos días, participé en una magnifica experiencia promovida por la EBS (Extremadura Business School), en el marco incomparable del parque nacional de Monfragüe, en Cáceres:

El challenge 2009. Y ¿ué es “el challenge”? pues una actividad de dos días en el campo, en equipos, para la mejora de la toma de decisiones extremas, y la capacidad de negociación. Además de la increíble capacidad de organización de Carlos Ongallo y su equipo, con una logística impecable (todos los detalles, desde las comuniaciones, los uniformes, el diseño, eran impresionantes), tuvimos la suerte de contar con un experto israelí en seguridad y técnicas antiterroristas, y el gran Guillermo Sánchez, un negociador expertisimo y una gran persona.

Vivimos grandes experiencias de trabajo en equipo, desde la construcción de refugios, a una competición-gimhkana con pruebas diversas, y una magnífica recreación de un secuestro por parte de unos terroristas, donde teníamos que liberar a las víctimas mediante un asalto a una casa abandonada en medio de la falta de una montaña, o una negociación “a cara perro” mediante walkies con el secuestrador, que no se me olvidará en la vida! Impresionante, sobre todo de cara al aprendizaje: ¡he vuelto del challenge, negociando todo!

Al final, fueron dos días de compartir con la gente de mi equipo, el victorioso “green team” (aunque el primer día íbamos los últimos de 5 equipos), formado por empresarios y directivos extremeños, más Macarena Muñoz, una formadora de bandera y amiga. No les conocía de nada, y ahora les conozco bastante, porque hemos vivido circunstancias que permiten descubrir en varias parcelas a las personas en poco tiempo. Me quedo sobre todo con la experiencia humana, y con que “haciendo” es como se aprende de verdad. De todas maneras, aquí expongo varias de las lecciones que me he llevado de esta estupenda experiencia, que recomiendo a todo el mundo.

Primera lección: ¡los primeros resultados no dicen nada, todo lleva un proceso, y lo que cuenta es el resultado al final!!! (demos tiempo al tiempo, el cortoplacismo mata)

Y como casi siempre, uno aprende de la convivencia con los otros, con otras personas que son diferentes, y una vez mas me reafirmo en que el aprendizaje consiste en mirarse dentro. Me he dado cuenta de muchas cosas que mejorar en mi, en mi capacidad de convivencia, en aceptar otras formas de ser, y en que se trata no solo aceptarlas, sino en contribuir a que cada uno saque lo mejor que lleva dentro.

También me he llevado de este challenge:

1. que un equipo al que se desea pertenecer, con sus señas de identidad, y con un objetivo claro y consensuado por todos, se autogestiona casi solo, y además es poderosísimo!!

2. que para negociar hay que ponerse muchísimo más de lo que lo hago en la piel de mi interlocutor

3. qué hay que pensar siempre en otras opciones, precisamente en las que no se nos ocurren habitualmente, incluso en las descabelladas, y nunca descartar ninguna; dejarlas en la recámara, por si las moscas

4. Que siempre se puede ir más allá de lo que uno cree que puede, y si se cuenta con apoyo, más todavía.

5. Que imponer mi razón no ayuda al éxito del equipo. Puedo defenderla, pero no imponerla. Además la defensa de lo mío, me impide valorar adecuadamente las de los otros, pues ya estoy atrincherado en lo que “sé que se debe hacer”. En definitiva, escuchar más y creerme con la razón menos. Se ha demostrado a lo largo de toda la experiencia empresarial del siglo XX que las decisiones del equipo casi siempre son decisiones mucho más adecuadas que las decisiones individuales

6. Que el criterio de efectividad, o lo que es lo mismo, que algo cumpla la función para lo que ha sido creado es fundamental, y luego viene el resto (Sinay, el experto israelí, nos dio un feedback delante del refugio que habíamos construido, que nos heló la sangre en las venas, y donde quedó en evidencia, que no hubiéramos sobrevivido cobijados en él, ni por asomo)

7. qué si sé observar, las posibilidades de aprender de otros son ilimitadas, en este caso de mis compañeros del glorioso equipo verde. ¿qué me ha impedido hacerlo muchas veces? El enemigo de siempre: el ego

8. Y que se puede disfrutar mucho del hacer, del ser ,de las personas y de los retos, si se afrontan con un espíritu de aventura, y te abres a cualquier opción ante que pueda pasar, porque así, independientemente de lo que ocurra, nada te pillará en fuera de juego

Solo decir, que al próximo Challenge, ¡me apunto! (¡y además, adelgaza!)

lunes, 23 de febrero de 2009

¿QUÉ ES LA SABIDURIA?

la noche del viernes estuve en una cena en casa de mi amigo Juan. Tuve la suerte de que invitara a cenar también a dos personas, Diana y Agnes, con un bagaje trabajando con personas muy importante, y sobre todo, unas excelentes profesionales y personas, muy trabajadas interiormente.

Diana comentó que había estado con los profesores de una importante escuela de negocios de la India, y que dos de los más eméritos de ellos, con sus largas barbas blancas, comentaban que el liderazgo en occidente está muy bien, pero que solo está centrado en la acción, acción, acción. En Hacer. Y que se olvidaba del ser. Que le faltaba "wisdom"=sabiduría. Y que eso es lo que echaban en falta en nuestro liderazgo: sabiduría.

Y ¿es eso cierto? creo que dieron en el clavo, porque también pienso que el fundamento del liderazgo está en el ser, y luego en el hacer, para que este hacer tenga sentido. Creo que nos falta alma liderando, que nos quedamos en la superficie, que somos efectivos en el corto plazo. Que somos el cirujano que opera un problema quirúrgico, pero que no lo cura, pues no va a las raices que lo generaron. Así que ejercemos un liderazgo superficial, resolutivo a corto, inerme a largo plazo.

Y ahora la pregunta sería ¿Y cómo se podría plasmar la sabiduría? ¿como podríamos vivir el día a día sabiamente, o más sabiamente que ahora mismo?

Para salir del paso, pues no pienso que sea para nada una pregunta fácil de responder, se me ocurren algunas cosas:

1. hacer caso a nuestra brújula interior, a ese foco de sabiduría que ya llevamos dentro, eso que muchas veces llamamos intuición, y que es ir directamente a la fuente. Creo que el ser sabio que todos llevamos dentro, ya sabe lo que hay que hacer, aunque no le escuchamos

2. Saber dar importancia a lo que la tiene, y quitársela a lo que no. Saber trivializar los sucesos de nuestra vida, y ponerlos en su sitio

3. Saber reírse de uno mismo, y practicarlo con asiduidad

4. Conocer el mundo y las personas, tener curiosidad por entender. Estos sabios de la India decían que uno de los primeros pasos para ser sabio era ampliar nuestra cultura, nuestras miras, nuestros conocimientos sobre lo que sucede a nuestro alrededor

5. Poner el foco de nuestra acción en la contribución, en el bien común, empezando por un egoísmo sano (estar bien conmigo para ser útil a otros)

6. Vivir usando y disfrutando nuestros talentos

7. Clarificar cual es la misión, el para qué, que más nos llena

Se que no es fácil para nada asumir y practicar estos puntos, pero como cualquier ideal, fija una dirección por la que transitar en la vida, sabiendo que nunca podremos alcanzarlo en plenitud, pero sí ser mejores cada día. Y creo que esa es una obligación de todo ser humano: ser lo mejor que uno puede ser, en beneficio de uno mismo y del mundo.

MIS REFLEXIONES A LA CRISIS ACTUAL: LAS PERSONAS, EL PODER, EL NO-AUTOLIDERAZGO

Últimamente se suceden muchas explicaciones a la crisis tan fenomenal que estamos viviendo; algunas veces, este análisis proviene de esos “expertos” que no supieron ni atisbarla hasta un mes antes, y hoy nos cuentan porqué estaba claro que iba a ocurrir. Otras veces, por otras personas que de una manera sencilla y clara ponen a disposición de la gente normal, alejada del oscurantista lenguaje financiero, posiblemente construido para aislar la información y circunscribirla a un pequeño grupo de privilegiados, lo que realmente ha ocurrido, y porqué (por ejemplo, la explicación de la crisis ninja).

Pues bien, casi todos los análisis hasta el momento se han centrado en las causas económicas, macroeconómicas, microeconomicas, financieras, coyunturales, estructurales, pero para nada se ha aludido a lo que hay detrás de todo lo que ha sucedido: las personas.

Porque detrás de estos desfalcos, estafas, abusos, y juegos financieros con esa extraordinaria cantidad de víctimas colaterales, hay PERSONAS. Y por lo tanto, la pregunta a hacernos sería: ¿cómo son esas personas? ¿Qué les lleva a hacer lo que han hecho?

Posiblemente para mi este aspecto sea el más importante de lo acontecido, ya que de sus claves deviene el entender sus mecanismos, y sobre todo, la posibilidad de que vuelva a suceder.

Tomemos como ejemplo a Madoff. ¿qué le llevó a esa huida hacia delante tantos años , sabiendo que había muchas posibilidades de que fuera descubierto tarde o temprano?

Y qué decir de los directivos de las grandes corporaciones financieras, y sus presidentes, o directores… Gente cabal, de sentido común, con una brillante inteligencia, con familias, hobbies, gente que era un referente, personas a las que se hacía caso, a las que se escuchaban con interés reverencial en conferencias, a las que se leía en libros, que eran un ejemplo de lo que se debía ser, que se sentían seguros, confiados, decisivos….

Pues bien, pese a este impresionante background, esta gente (este limitadísimo número de personas) ha llevado a la ruina al mundo. ¿eran conscientes de esta posibilidad? Me temo que sí, pero supongo que quisieron mirar para otro lado, o no darle la importancia que tenía.

¿Y entonces, qué subyacía a todo esto? ¿qué les ha llevado a actuar así?

Desde mi punto de vista, el dinero, la vanidad, la codicia, la prepotencia, el orgullo, y el PODER. Sí, el poder, que está detrás de todas esas causas. Porque todos estos factores, son decisivos, y hacen mella y han hecho mella en los hombres desde los albores de la humanidad. Somos débiles y perdemos el norte con facilidad, además de no hacernos la pregunta tan necesaria para dar sentido a nuestras acciones: ¿para qué?

¿para qué quiero ganar este año otros 1000 millones de dólares? ¿para qué quiero arriesgarme en una jugada de pura especulación financiera donde hay riesgos muy altos de no tener éxito? ¿para qué quiero seguir justificándome?

La falta de la pregunta “para qué” nos lleva a actuar sin control, nuestro autocontrol. Porque al final, el que sucedan estas cosas parte de la falta de liderazgo personal, de auto-liderazgo. Esta considero es la quintaesencia del problema. La sociedad actual tal como está concebida no apuesta por el autoconocimiento, la gestión de uno mismo, la templanza, la justicia, y la necesidad imperiosa de mirarse dentro antes que mirar fuera, para dar sentido a nuestras vidas y acciones.

Y de ahí surgen estas figuras que son fiel reflejo de lo que se prima en el mundo que vivimos (más bien en el primer mundo).

Ya en Roma, y al entrar en triunfo en la ciudad tras una exitosa campaña de conquista, iba el general conquistador en su carro, con un esclavo sosteniendo sobre su cabeza la corona de laurel, y que además le iba repitiendo al oido: “recuerda que eres solo un hombre”.

Porque creo que son personas encumbradas a esas posiciones, donde tienen todo el dinero del que pueden necesitar para vivir con la máxima opulencia y pese a todo, quieren más…; personas a las que se reverencia y rinde pleitesía, donde una palabra suya es una orden inapelable y que es cumplida a rajatabla; personas que viven rodeadas de una corte de los milagros donde posiblemente escuchen en general lo que quieren oir, amparados en vasallos, hipócritas, trepas profesionales, gente vendida al poder y al dinero; personas con un ego inconmensurable, que han llegado a donde han llegado por méritos propios, que miran al resto muy por encima del hombro; personas cuyos intereses no son los de la mayoría, sino los propios e individuales; personas que se sienten de otra casta, muy superiores al resto, y sobre todo, que consideran al resto una herramienta para alcanzar sus objetivos; personas que no piensan en su legado, sino en el aquí y ahora; personas completamente centradas en sí mismas y en los pocos que son como ellos; personas, en definitiva, vencidas por el PODER.

El poder, esa droga tan desconocida para la mayoría ( porque no lo hemos probado, o a muy pequeñas dosis), es lo que subyace a estos comportamientos. Se dice que el poder corrompe, y el poder absoluto, corrompe absolutamente. Y estas personas se han convertido hasta en verdugos de gobiernos y paises. Su poder de influencia es tal, debido a la ingente cantidad de dinero, contactos e intereses que manejan, que tienen el mundo por montera. Y van generando un espacio propio completamente ajeno a la realidad de la mayoría de la humanidad, alejado del día a día tuyo y mío, pero que influye decisivamente en ese día a día tuyo y mío.

La soberbia y la prepotencia son dos características del ejercicio del poder. Cada vez están más convencidos de que tienen razón, y de que el resto solo juega el papel de facilitador de sus planes. Y es curioso: al considerarse un juego, las personas poderosas siguen jugando al juego del poder, cuyo objetivo final es tener más y más, y superar por el camino a otros contrincantes igual o más poderosos que uno, por la satisfacción del reto y la victoria, de poner en práctica mi talento, mi inteligencia y mis recursos. Y en este gran juego del poder que vivimos en el mundo, el resto solo somos peones, utilizados y sacrificados en complicadas estrategias a las cuales somos completamente ajenos, en beneficio de una ínfima minoría, la minoría poderosa.

Valores que en un primer momento posiblemente estaban presentes en sus vidas, como la humildad, el valor, la honestidad, la justicia, la familia, la bondad, el legado, la generosidad, se van perdiendo meticulosa e imperceptiblemente por el camino, de tal manera que ellos siguen pensando que son los mismos de antes.

Ya Don Juan, el chamán de Castaneda, habla de los 4 enemigos del hombre de conocimiento: el miedo, la claridad, el poder y la vejez. Y asume que el poder es el más dificil de manejar, porque una vez poderoso, vas generando circunstancias y resultados, gracias a tu influencia, que te confirman que efectivamente, las cosas son como piensas, y que estás en el buen camino. Con poder las cosas pasan en general, como uno quieren que pasen, por lo menos a nivel externo. Ya lo decía Napoleón: “Yo creo mis circunstancias”.

Las personas que lideran hoy el mundo, las personas que nos han llevado donde estamos (sin inferirse de esto que el resto de nosotros no podamos hacer nada para cambiarlo), las personas poderosas hoy tienen una carencia fundamental: la capacidad de liderarse a si mismos. El autodominio, el autoconocimiento y la templanza es el unico mecanismo regulador interno, y por lo tanto el más válido; que nos permite asumir el poder, y crear para todos en vez de para uno, utilizar los recursos hacia el bien común, y avanzar con la humildad del aprendizaje y el valor para mirarnos es un espejo cada cierto tiempo y preguntarnos: ¿Quién soy? ¿qué vida estoy viviendo? ¿para qué? ¿actúo conforme a mis valores?. Hasta la persona más poderosa, en el último momento de su vida, anhela haber vivido una vida con sentido. Debemos primar a la hora de elegir a aquellos que serán referentes, personas de influencia, dirigentes, empresarios…. a los que sepan autoliderarse, y sobre todo, debemos forjar hoy a los líderes del futuro, líderes que sepan mirarse dentro, antes que afuera, y que busquen el bien común. Creo que la gran asignatura que tenemos es primero educar, y luego elegir adecuadamente a las mujeres y hombres que dirijan nuestros destinos.

lunes, 2 de febrero de 2009

la presentación de mi libro "PNL para Líderes"



(puedes ver el video (Divido en 4) de la presentación en www.youtube.com, tecleando en "buscar" "pnl para lideres")

El otro día viví una experiencia muy gratificante: ¡presenté mi primer libro! Fue en ICADE, en Madrid, en un marco idóneo para ello. El libro se titula “PNL para Líderes. Estrategias de Éxito con Programación Neurolingüística”. Para quien no esté familiarizado con la PNL, y para no enrollarme, puede ver lo que es en mi página web www.coachingparati.com, donde hay un apartado específico con la explicación. Sólo he de decir que la PNL me cambió la vida, y es la principal responsable de que cambiara mi rumbo profesional, y hoy sea coach, formador, y en definitiva, todo aquello que me gusta. No quiere decir que no haya otros aprendizajes que han sido y son muy importantes para mi, pero qué duda cabe de que la PNL tiene una influencia decisiva, tal vez porque fue la primera de mis experiencias de evolución en esta nueva etapa de mi vida que empezó hace 7 años

Creo que el libro tiene dos objetivos: descubrir y poner en práctica muchas cosas magníficas y útiles, directamente vinculadas al nuevo liderazgo del siglo XXI; y el otro, y más importante, convertirse en el libro de referencia, el clásico para todos aquellos que quieran descubrir la PNL, una introducción a la misma asequible, sencilla, en lenguaje llano y claro, donde se prima la efectividad del mensaje, y el propiciar las ganas de querer seguir descubriendo más, debido a lo mágica que es la PNL.

A nivel de aportaciones, creo que la principal que hago es que desarrollo las aplicaciones de las presuposiciones de la PNL al liderazgo, y sobre todo al liderazgo coach. Para mí, las presuposiciones de la PNL es lo fundamental de la PNL, su filosofía, su base de actuación, y lo que más me ha marcado en mi vida. Pero hasta ahora, todos los libros sobre el tema se limitaban a enunciarlas, sin profundizar algo más en ellas. Y eso es lo que hago, incidiendo en las más significativas para mi (el mapa no es el territorio; si no obtienes los resultados que quieres, haz algo distinto; todos tenemos los recursos necesarios para alcanzar el éxito; si otros han podido, tú también puedes; no existen los fracasos, sino los resultados distintos a los esperados; todas nuestras decisiones tienen una intención positiva; etc, etc)

Asistieron, ante mi incredulidad, más de 160 personas, haciendo que muchas de ellas tuvieran que quedarse de pie, ya que el salón tenía 150 plazas, y eso que en origen, creíamos que con uno de 90 sería más que suficiente. Creo que hicieron un gran esfuerzo, pues era un jueves por la tarde, en pleno centro de Madrid. Valoro todavía más su presencia por esto. Pero en lo que he de insistir, es que la inmensa mayoría de esas personas, eran personas cercanas a mi, de una u otra manera. Todas significaban algo, todas tenían su nombre, una relación, una experiencia, una conversación, o una vida junto a mi. Así que fue una grandísima celebración donde se juntó la gente que me quiere, o que me aprecia. ¡Y te puedes imaginar lo que siente uno por dentro, en esas circunstancias! Gratitud, alegría, satisfacción, orgullo, y sobre todo, muchas ganas de seguir trabajando en la línea en que lo estoy haciendo.

Por el feedback que me han dado, tal vez demasiado bienintencionado (una de las premisas de la amistad, en general) la presentación no fue pesada, apenas 30 minutos, aunque estábamos en la mesa 6 personas, dando paso después a un momento posiblemente más esperado, el vinillo español (algunos amigos, en un rapto de sinceridad, así me lo confesaron. Aunque el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra…)

Una de las claves del dinamismo de la presentación es que delegué para ello (y él se prestó al juego, cosa que agradezco muchísimo) en Alberto Granados para dirigir la misma. Alberto, además de amigo, es un grandísimo profesional de la Cadena Ser, y mi “jefe” en el programa donde colaboro los domingos de 13 a 14 con mis 5 minutos de gloria, “A vivir que son dos días Madrid”. Como valor añadido, decir que Alberto es practitioner en PNL (de hecho, le conocí en un curso). Tiene una proyección increible, escalando peldaños de una manera rápida y continuada, fruto de su buen hacer y su talento. Además, tiene un estilo propio que me encanta, donde abunda el humor, el relativizar la seriedad de las cosas, y mucha chispa. Ni que decir tiene, que así sucedió en la presentación del libro.

Por otra parte, también aceptaron mi invitación para estar allí, Miguel Angel Romero, gran amigo, compañero y un excelente profesional de la formación, que dirige una consultora que se está haciendo un magnífico hueco en el mercado, debido a su buen hacer, “Actitudine”. Además, Miguel Angel era el principal referente de la PNL en la mesa, pues es trainer, y utiliza su metodología continuamente tanto en formación y coaching como en la vida diaria.

Belén Castaño es la directora general de la Asociación De Jóvenes Empresarios de Madrid. Representaba a los líderes del siglo XXI, y lo hizo genial. Todavía no sé como consiguió hacer un hueco en su apretadísima agenda para estar esa tarde allí conmigo, y preparar la intervención como lo hizo. Belén es trabajadora, capaz, con mucho talento, y sobre todo, es una buenísima persona. De verdad le doy las gracias por estar allí

También estuvieron en la mesa Julián Casas, alma mater de la editorial Ros, que es la que ha publicado el libro, y que supo hacer reir al auditorio con sus comentarios sobre el proceso de edición del libro, además de apostar por la idea desde un principio ( y aunque no estaba en la mesa, Sandra Suárez, también de la editorial, merece un comentario aparte, pues ha sido mi interlocutora, mi cómplice, compañera y la que me ha aguantado durante todos los meses de “embarazo”, con una profesionalidad y cercanía estupenda).

Y por último, Carlos Ongallo, creador de la colección, director del área de empresa de la Universidad de Extremadura, Director de la EBS (Extremadura Business School), conferenciante, escritor, ilustrador, creador, y en realidad, me faltaría espacio para completar su increible Background. A él le tengo que estar especialmente agradecido porque fue el que me otorgó el voto de confianza para escribir el libro, y por hacer el esfuerzo de venir ese día desde Cáceres con todo su equipo para estar allí.

También fue magnífico que luego tuviéramos un vino español en la cafetería de Icade, ya que fue una oportunidad única para reencuentros, saludos, sinergias, amistad, risas, negocio… Creo que en este tipo de eventos es tan importante la presentación en sí como el “después de”, que suele ser muy enriquecedor en todos los sentidos. Si hay algo que sentí mucho es que no pude dedicar a muchas personas más de un par de minutos, porque todas eran importantes para mi, y tenía muchas cosas que compartir con cada una, pero era demasiado poco tiempo. Así que a los que no os atendí como os merecéis, mis disculpas. ¡Que sepáis por lo menos que el ratito que estuve con cada uno, fue al 100%!

En cuanto al libro y a la pequeña historia de su nacimiento, me decidí a escribirlo porque desde la Universidad de Extremadura, y en concreto desde el departamento de empresa, a Carlos se le ocurrió que yo podría aportar algo de mis áreas de conocimiento a una colección que él mismo lanzó, titulada “Cuadernos de Alta Dirección”. Asi que el tema que me propuso fue que combinara la PNL con el liderazgo. Y he de decir, que por supuesto acepté la oportunidad y la confianza otorgada sin pensármelo mucho. Creo que el que te pidan que escribas un libro, en vez de hacerlo por primera vez uno mismo porque le apetece, tiene dos ventajas: Adquieres un compromiso con terceros que refuerza “las ganas” de escribir, cuando estas flaquean, y sobre todo, ¡el poder de una fecha límite!.

El caso es que pese al respeto que me daba la idea, me puse a la tarea, sobre todo porque creía que tenía algo que decir sobre la PNL, ya que llevo aplicandola en mi vida en general varios años, y sobre todo, en torno a las presuposiciones, que como he comentado más arriba, son creencias muy potenciadoras que facilitan el avance en todos los sentidos. Escribí el libro en algo más de dos meses, aunque nunca pensé todo lo que conlleva luego de escribir: correcciones, estilo, sugerencias, cambios, diseño, etc, etc. Eso me dejó francamente sorprendido. Al final quedé muy satisfecho con el trabajo hecho por la editorial, y ha culminado con su presentación. Ahora falta ampliar los canales de distribución, puesto que solo está a la venta en www.laeditorial.com y el la librería Paradox, en Madrid (C/ Santa Teresa 2. Plaza de Santa Bárbara, en Alonso Martínez) . Si tienes alguna sugerencia, contacto, o lo que fuere menester para entrar en circuitos grandes, se agradece.

la verdad es que ha sido una grata experiencia, que espero repetir con le próximo libro, que ya voy dando forma, y que me ilusiona especialmente, porque es un tema que he vivido en los dos últimos años de una manera muy intensa... pero ya iremos viendo.

A los que vinistéis, muchas gracias, y a los que no pudistéis pero estábais allí con el corazón, también, mi agradecimiento.

lunes, 5 de enero de 2009

mi carta a los reyes magos

Queridas majestades de Oriente:

Como bien sabéis cada año me fijo unos lemas para tenerlos presentes delante de mi, colgados en la pared de mi despacho, y para meditarlos todas las mañanas hasta el 1 de enero del año que viene, de manera que se conviertan en lo importante en mi vida este año, y focalice mi evolución en estos temas

y como cada año, lo que os voy a pedir es toda la ayuda y la magia de la que estáis provistos, para que yo pueda cumplir con este difícil objetivo. y paso a contaros cuales son las áreas en las que tengo puestas mis ilusiones. Mis 4 lemas para este año son:

- Eficiencia. Voy a ser alguien que dedique la mayoría de su tiempo (un 80/20) a lo que es realmente importante, a lo que marque la diferencia de verdad en mi vida, sin dejarme llevar por urgencias y pequeñeces (casi todo son pequeñeces). Gracias a esto, conseguiré perseguir el aprovechar el tiempo para alcanzar el ideal de convertir cada día de mi vida en una obra de arte, que es responsabilidad exclusivamente mía

- Gratitud. Mi primer pensamiento por las mañanas va a ser dar gracias por lo que tengo, por lo que soy, y por lo que hago. Me voy a fijar mayoritariamente en lo que ya está conmigo, y no en lo que me falta. Dar gracias, tener gratitud hacia mi, hacia las personas y hacia el mundo es el primer paso para la plenitud.

- Soy parte de un todo: pertenezco a algo mucho más grande, a lo que no sé poner nombre, aunque me gusta el de "Universo". en este caso, me siento una gota de agua del oceano, que se funde en el mismo y ya soy océano, con los otros. por eso, cada vez que hago algo contraproducente a alguien, se lo hago a un igual, y me lo hago a mi mismo. Cada uno de nosotros llevamos dentro ese universo completo al que pertenecemos, y al que volvemos continuamente. todos somos uno

- Contribución: no quiero buscar más excusas para no hacer nada que contribuya a mejorar algo a alguien, o del mundo, por pequeño que sea. por eso me comprometo a hacer cada día alguna acción que desde mi pequeña influencia, ponga los cimientos de alguna mejora. y también me comprometo a hacer proselitismo de esta idea, porque el mundo necesita más que nunca de nosotros y de nuestras pequeñas contribuciones, cuya suma es la que cambia cosas. Nunca olvidaré el cuento donde el anciano estaba plantando una palmera, y un vecino le espetó:
¿pero para que plantas una palmera, si nunca la verás crecer?
a lo que el anciano respondió: porque he comido toda mi vida dátiles gracias a otros que tampoco vieron crecer sus palmeras.
E insistiendo en la idea, había tenido lugar una bajada de marea inusual, y cientos de miles de peces se habían quedado en la playa varados, e iban muriendo poco a poco. Un hombre corría de un lado al otro, cogiendo un pez, luego otro, y luego otro, y los iba lanzando al mar. Un paseante le paró y le dijo:
¿pero no se da cuenta, buen hombre, que su esfuerzo no vale para nada? mire, son cientos de miles de peces, y usted está solo. Anda, déjelo, es inútil.
Pero el hombre, lejos de desanimarse, cogió uno de los peces, que todavía coleteaba, y lanzándolo al mar, exclamó: ¡"cuéntaselo a ese!"

Como veis, majestades, mis lemas son ambiciosos, pero sé que con mi compromiso, mis ganas, y vuesta magia, podré ser fiel a los mismos. Gracias por anticipado por vuestra generosa ayuda, y que tengáis una feliz y atareada noche...

por cierto, también me encantaría un cajón flamenco....

la lotería

estos días hemos vivido la apoteosis de la lotería, fenómeno que en España, con El gordo de Navidad, es objeto de estudio sociológico. Y después, el Niño, para quien se haya quedado sin el mágico toque de la diosa fortuna (practicamente todo el mundo). Para mi, lo importante del hecho de la lotería, son dos observaciones:

la primera, es que las personas creen fervientemente que cuando les toque serán más felices, y sus sueños se cumplirán, y vivirán plenos para siempre, y todo cambiará.

Efectivamente, todo cambiará, y en muchos casos (el 70% en concreto) perderán todo lo que han ganado en un plazo de 5 años y estarán peor financieramente que antes de que les tocara.

¿De donde proceden estas concatenaciones de falsos causas-efectos? del machacado mensaje de nuestra sociedad: ten más para estar mejor. Porque el dinero, lo que nos va a dar es la posibilidad de tener más y mejor.

Pero la pregunta sería: ¿Nos permite ser mejores? Hablamos de ser, no de tener. Por eso, el dinero, tan estigmatizado en una sociedad católica como la nuestra, no es bueno ni malo. lo hacen bueno o malo sus usufructuarios. Y para manejar dinero, hay que saber hacerlo, tene una base donde es clave ver claro qué es lo importante para uno, y también cultura financiera para saber como funciona y trabaja el dinero, que tiene sus propias leyes. De ahí el sistemático fracaso de los nuevos ricos tocados por el azar.

Y por otra parte, y mucho más preocupante: la inmensa mayoría de las personas dejan a un billete, al azar, a un número (que no saldrá prácticamente nunca) la plenitud de sus vidas, el volver a vivir, y no a pasar por la vida. Son actores pasivos de lo que sucede, a excepción de comprar la lotería, y si no toca, la mala suerte se ceba con ellos y no se puede hacer nada. Las personas están acostumbradas a delegar la responsabilidad del éxito en la vida en el factor azar, y así justificar su inmovilidad y resignación, su conformismo y comodidad, en sucesos ajenos a su ámbito de influencia.
¿cuando asumiremos que en realidad, somos hijos de nuestras decisiones, y que la suerte es una cosa, y la buena suerte es otra, en palabras de Alex Rovira? porque la buena suerte es aquella que se va sembrando, fruto del esfuerzo, la preparación, la asunción de riesgos, el cuidar el detalle, el perservar, el aclarar nuestro "para qué"... y cuando uno va trabajando estas áreas, poco a poco comienza a darse la magia, y empiezan a salir las cosas, y cada vez todo va a mejor... y entonces es cuando la masa pasiva que se conforma, te mira y dice: "¡pero qué suerte tiene!", sin saber que esta se siembra.

Volviendo a Alex Rovira, tiene una frase que creo resume muy bien la diferencia: El azar son las cartas que nos caen en la vida, pero luego nos toca a nosotros jugarlas. ¿y tú, que tal estás jugando las tuyas?